Maria Solá Maó
Autoficha
Antonio Vico Pérez. nací en 1966 en Granada. En 1988 llegué a la Menorca, donde residía un hermano mío. Estoy casado con una menorquina, Ana, y tenemos dos hijas, Naila, de 11 años, y Elvira, de 6 años. Tengo la carta de maestro artesano ceramista.
¿Cuándo comenzó a trabajar con la cerámica?
Al llegar a la Isla encontré trabajo en el taller S'Alambic, en el puerto de Maó. Ha sido un oficio que he desarrollado en Menorca.
¿Cómo fueron sus inicios?
Yo no tenía ni idea. Le dije a mi jefe, Paco Lora, que estaba muy interesado en aprender el oficio y él me dio cuartelillo. Yo estaba en el taller con Magda Cardona, Ricardo Madirolas y un tornero uruguayo, Federico Kramer. Iba aprendiendo de todos ellos. Yo me encargaba de llenar y vaciar el horno, esmaltar y preparar paquetes. Después de mi jornada laboral iba cada tarde durante dos horas al taller a practicar con el torno. Los demás me corregían al día siguiente. Esto tiene su parte positiva ya que de los palos de ciego se aprende.
¿Cuántos años estuvo trabajando en la empresa S'Alambic?
Estuve tres años, hasta que me independicé, me di de alta como autónomo y comencé a trabajar por mi cuenta. Hice diversos cursos para aprender algunas técnicas. Ahora vendo mis obras a diversas tiendas, participo en mercados artesanales y en ferias.
¿Resulta complicado hacerse un nombre en el mundo de la artesanía de la Isla?
En un principio monté una tienda con Magda Cardona y Ricardo Madirolas pero todo el dinero que sacábamos iba destinado a pagar el alquiler y los seguros. Dejé este proyecto y me fui a vender a los mercados, donde me he ido haciendo un nombre. Además he participado en ferias de Mallorca y todavía hoy participo en todas las ferias que se celebran en Menorca.
¿Cuáles son las principales características de su cerámica?
Utilizo cenizas de ullastre para hacer una línea de cerámica rústica, que me da identidad. Las cenizas sirven para dar el acabado a las obras y precisamente este acabado es el que me identifica. Además también tengo una línea de piezas para el jardín.
Tras más de veinte años dedicados a la artesanía ¿qué valoración hace?
Estoy contento con mi trabajo aunque veo que cada vez es más difícil vivir de la artesanía a causa de la globalización. Hay muchos productos de la India o la China que se venden más baratos y, al estar elaborados por artesanos, muchos de ellos están bien acabados. Defenderse en medio de este mercado no es sencillo para un artesano de la Isla.
Usted forma parte de la asociación Entremans...
Sí. A raíz de que los artesanos nos organizamos en asociaciones fue cuando la Administración nos comenzó a tomar más en serio. La idea de crear un centro de artesanía en Menorca surgió de las asociaciones, también se ha impulsado la marca de producto de artesanía de garantía y se llevan a cabo diversas ferias. Todo esto ha sido posible gracias al apoyo de las administraciones.