El gobierno del Consell aumentará el presupuesto de la institución para el presente ejercicio en más de 38 millones de euros procedentes de inversiones no ejecutadas en años anteriores, según afirmó ayer a través de un comunicado el presidente, Santiago Tadeo.
La propuesta de acuerdo que el Grupo Popular trasladará al próximo pleno de la Corporación contempla el incremento de los ingresos por valor de 38.695.447 euros, de los cuales 24,7 millones corresponden a remanentes de diferentes proyectos y otros 13,9 millones serían en concepto de partidas que el Consell espera recibir en el futuro, provenientes en su mayoría de los fondos estatutarios.
La modificación al alza del Presupuesto General del Consell para 2012, que el pasado diciembre se fijó en 78 millones de euros, es "un movimiento contable obligatorio", según explicó la consellera de Servicios Generales, Pilar Pons, una cuestión técnica que está "dentro de la normalidad presupuestaria de las administraciones", y que se realiza para incorporar a las cuentas de la institución los créditos correspondientes a inversiones no ejecutadas. "Se genera el crédito pero sigue siendo finalista", aseguró Pons, quien insistió en que se trata de una "cuestión contable", ya que dichas partidas deben quedar reflejadas en el presupuesto, pero eso no significa que el Consell disponga de esos 38 millones de euros en su caja. Pons desvinculó la incorporación de estos créditos al presupuesto de 2012 de la situación de tesorería.
La consellera del PP añadió que el aumento del presupuesto se propondrá casi tres meses después de su aprobación por el pleno "porque ahora se está haciendo la liquidación y se tiene la certeza de cuáles son los remanentes", señaló, "por prudencia se prefirió esperar a saber cuáles eran las cantidades de los créditos de inversiones que no se ha hecho", aseveró. Pero la lectura que realiza la oposición socialista de este incremento presupuestario es muy diferente.
El portavoz del PSOE y expresidente del Consell, Marc Pons, calificó este hecho como "la historia de una gran mentira, porque durante ocho meses han hecho creer a la opinión pública que habíamos dejado la institución en bancarrota, que nuestras promesas eran humo y que no habíamos cerrado ningún acuerdo".
Molesto, "porque he tenido que escuchar eso en plenos y en ruedas de prensa", declaró el conseller socialista, "cuando siempre hemos dicho que había dinero, que las partidas previstas eran finalistas, y que detrás de esas partidas está el trabajo del anterior equipo de gobierno para buscar recursos". Ahora, añadió Pons, con esta modificación presupuestaria "afloran 38 millones, que no son una aportación extraordinaria, sino compromisos inversores cerrados por el anterior gobierno". "Entiendo que no tengan la liquidez", subrayó Pons, "pero sí tienen los documentos contables que garantizan que ese dinero es suyo y que acabará llegando, y así se lo ha debido de decir el propio interventor del Consell".