Este domingo día 21 se cumple el plazo para que Trapsa Yates devuelva los 165 amarres que gestiona en el Moll de Llevant del puerto de Maó. A partir de ahora la empresa debe 'entregar las llaves' de los pantalanes y si no lo hace se arriesga a las sanciones que pueda imponerle Autoridad Portuaria de Balears (APB), que ha informado de que el recurso planteado por Trapsa a la decisión de revocar su concesión ha sido desestimado.
El organismo público confía ahora en que la firma cumpla con la entrega y no avanza qué pasara si, como anunció Trapsa a sus clientes en un correo electrónico, comienza un largo litigio. Solo señala que «se evaluará» la situación a partir de lo que suceda una vez expirado el plazo de un mes que se concedió para la entrega de los amarres.
Trapsa ha causado el mayor perjuicio en el puerto de Mahón en siglos...después de APB, claro. Mahón es su gente y su puerto y quitarle los amarres a la sociedad civil para dárselos a una sociedad con sede social en Soto del Real es el caciquismo mayor perpetrado en la historia de la isla...