El Comandante del Grupo Marítimo Permanente Número 2 de la OTAN, que forma parte del componente marítimo de las Fuerzas de Respuesta de la Alianza, Manuel Aguirre, ha destacado la nula afectación de casos positivos por la Covid-19 en las tripulaciones de los buques “Álvaro de Bazán” y “Patiño”, que han atracado este sábado en la Base Naval del puerto de Maó, donde permanecerán hasta el próximo miércoles.
“La Covid-19 es un reto para nosotros, nos hace ser más creativos y adaptarnos a todo tipo de situaciones. Antes de embarcar pasamos un periodo de cuarentena y, cuando confirmamos que las pruebas PCR son negativas, nos preparamos para zarpar. En tres meses y medio no se ha registrado ningún contagio por coronavirus. Además, el protocolo nos impide aprovechar la escala para visitar la ciudad”, ha enfatizado.
Los buques integran la Agrupación Permanente de Escoltas de la OTAN SNMG-2, cuyo mando recae desde junio de 2020 y durante un año en el contraalmirante Aguirre.
“Nuestro objetivo es disponer de una fuerza naval permanente para reaccionar ante una hipotética crisis. El concepto es de seguridad compartida, es decir, todos los países de la OTAN debemos colaborar para ayudarnos”, ha destacado.
Por otro lado, Aguirre ha recordado la importancia de hacer escalas para la tripulación y ha remarcado las potencialidades de la Base Naval de Maó, que ha calificado como «un espacio idóneo» porque permite bajar para poder descansar, «algo muy necesario después de tres meses y medio navegando».
«De este modo, las rotaciones pueden desembarcar y llevar a cabo una serie de actividades que el puerto de Mahón ofrece”, ha indicado.
Por último, Aguirre ha reseñado los ejercicios de adiestramiento ejecutados en el Mar Negro y Mediterráneo: «Hemos realizado prácticas en Bulgaria, Ucrania y Francia. La próxima semana estaremos en Cartagena y después haremos con las marinas de Turquía y Grecia una serie de ejercicios. También visitamos puertos no OTAN para hacer diplomacia de defensa, con el objetivo de informar y darnos a conocer”.
El “Álvaro de Bazán” tiene 236 tripulantes, mientras que el “Patiño” acoge a 189 a bordo.
Que guerra de Irak ni que ostias. Nadie del ejército español pegó un solo disparo. La izquierda retroalimentandose de las mentiras. Felipe González tuvo los santos huevos de mandar a la guerra del golfo soldados de reemplazo no profesionales y nadie dice ni mu. Además que tendrá que ver aznar con que vengan fragatas españolas a Mahon. Muchos tendrían que haber hecho la mili en la legión y se le quitarían tantas tonterías,