El Consell asumió este lunes las reivindicaciones planteadas por el comité de empresa de AENA a través de una triple acción. Primero, con su presencia ante la sede minutos antes de que comenzara la sesión plenaria. Segundo, aprobando por unanimidad una propuesta de acuerdo (la tercera que se aprueba en los mismo términos en los últimos cinco años). Y tercero, a través de una pregunta presentada al final de la sesión por Ramón Carreras, presidente del Comité, exponiendo el conflicto social creado en el Aeropuerto de Menorca «por una empresa que ha repartido 2.000 euros a los socios privados y a la que no ha llegado la crisis de las compañías aéreas», según dijo.
Agregó que esto va de «menorquines reclamando soluciones a una empresa que depende de la Administración central». Susana Mora mostró su apoyo llegando hasta el Ministerio si antes no puede abrir la puerta de AENA.
Causa vergüenza ver a una institución de medio pelo como este Consell Insular, convertido inocentemente en el brazo político tonto de un sindicalero liberado, el ínclito Ramón Carreras y sus eternas e injustificables guerritas particulares contra la empresa que le da de comer sin trabajar desde hace décadas. No les pagamos esos sueldazos para esto. Dicho esto, AENA es una empresa privada que no cuesta un céntimo al Estado, más bien aporta muchísimo dinero a las arcas públicas vía dividendos, por el 51% que el Estado posee del total de sus acciones. Y como empresa privada que es, digo yo que tendrá derecho a tener la plantilla que necesite en cada momento y circunstancia y a tomar las iniciativas que considere oportunas para su mejora y desarrollo, igual que las demás empresas.