La Plataforma per la Llengua denuncia que una menorquina ha sido discriminada en la comisaría de la Policía Nacional de Maó por «dirigirse en catalán a los agentes». Los hechos pasaron en diciembre, cuando la mujer quiso denunciar una compra fraudulenta en una página web vinculada, supuestamente, a una conocida cadena de supermercados.
En la comisaría, según relata la denunciante, cuando se iba a formalizar la denuncia, uno de los policías le respondió que hablara «en castellano». La mujer reiteró la petición hablando en su lengua y le recriminó que el término «denuncia» era idéntico en catalán y en castellano, por lo que no da lugar a ningún malentendido. Siempre según la denunciante, el agente le respondió que «él era la autoridad» y le exigió identificarse con el DNI. Por su parte, la mujer pidió también al policía que se identificara, lo que el agente se negó.
Cuando la mujer comprobó que los agentes no entendían ni escribían en catalán, se vio obligada a acceder a hablar en castellano para poder continuar el proceso de denuncia. Ante esta circunstancia, la mujer decidió tramitar una segunda denuncia penal, en este caso por vulneración de los derechos lingüísticos, y se puso en contacto con Plataforma per la Llengua a finales de enero. Ahora, la entidad, en representación de la víctima, ha interpuesto finalmente una denuncia administrativa contra el agente, con el objetivo de que le abran un expediente sancionador.
«Un deber legal»
La Plataforma asegura que el catalán en Balears «es un deber legal, también para la Policía Nacional». En este sentido, la entidad recuerda que el artículo 4 del Estatut d'Autonomía de Balears dispone que la lengua catalana tiene, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial, lo que «garantiza a los ciudadanos el derecho de utilizar cualquiera de las dos lenguas en sus relaciones con la administración pública». Asimismo, la Ley de normalización lingüística «también establece en el artículo 2.2 que este derecho implica poder dirigirse en catalán, oralmente o por escrito, a la Administración, a los organismos públicos y a las empresas públicas y privadas».
También apunta que en lo que respecta a la policía, el artículo 104.1 de la Constitución española obliga a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado a proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades de la ciudadanía, y la Ley orgánica 4/2010, de 20 de mayo, del Régimen disciplinario del Cuerpo Nacional de Policía, tipifica los hechos denunciados por esta ciudadana en Maó como falta muy grave. En concreto, lo es «toda actuación que suponga discriminación por razón de origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual, sexo, lengua, opinión, lugar de nacimiento o vecindad, o cualquier otra condición o circunstancia personal o social», asegura la Plataforma.
Me gustaría hacer uso de la frase expuesta en su caso por el usuario “Pancho”, en el que dice que: “Sa meua s'avia per exemple, ha estat pagesa Tota sa vida i no han xerrat mai es castellá i no l'entén”. Si señores, lo han leído bien, no han hablado nunca el castellano y no lo entienden (adivino que ella y su pareja o su familia); podemos ver como es mentira la afirmación de algunas ONG´s, plataformas y agoreros de la lengua catalanista, cuando dicen que el catalán se pierde. ¡Es mentira! Esta señora mayor no sólo es que no hable ni entienda el castellano, es que se ve que nunca lo ha hablado ni lo ha entendido...se supone que incluso en tiempos de la postguerra con Franco. Entonces que chorradas dicen algunos que con Franco se quitó de hablar el catalán y casi se dejó de usar, porque obligaban a usar el castellano. Una cosa es lo que se les exigiera y otra muy diferente lo que terminaran haciendo. De hecho, tengo constancia que en el ámbito docente, que era donde mas se exigía, muchos profesores daban sus clases y se estudiaba en la lengua de aquí. Siempre se ha usado es menorquí (o cualquier variedad de la isla y ahora algo más el catalán), y es verdad que en algunos ámbitos (y no siempre) te decían que usaras el castellano, pero ya está, después la gente hacía lo que le daba la gana. Que me parece correcto que no se tenga que olvidar el idioma, el menorquí.