El GOB ha hecho este jueves un llamamiento público para que se rebaje la presión humana en verano hasta niveles propios del mes de junio, cuando coinciden en la isla entre 180.000 o 190.000 personas frente a las 230.000 de agosto, lo que permitiría paliar la falta de vivienda para la población residente.
En este sentido, la organización ecologista considera que la limitación a la entrada de vehículos turísticos «es una buena herramienta» que contraponer a las «coartadas» a las que recurre el actual Govern para permitir construir en rústico o convertir edificios agrarios en viviendas.
Esta convicción ha empujado al GOB a publicar un informe en el que destaca que la vivienda y la presión turística son dos problemas muy relacionados.
En 2007 se visaron 167 viviendas de protección oficial, pero esa dinámica se paró de forma abrupta en 2011 y no se recuperó hasta poco antes de la pandemia, pues en 2018 se dieron de alta al menos 18 VPO. El GOB llama la atención también sobre el incremento de la presión humana que se ha experimentado desde entonces, pues la punta de agosto registra 27.870 personas más que 14 años atrás y los días en que la población flotante supera las 200.000 personas casi se han cuadruplicado y ya son 43 jornadas al año.
Estos datos constatan, según la organización ecologista, que «se habla mucho de desestacionalizar cuando queda probado que la masificación durante la temporada estival no ha dejado de crecer».
El aumento de la actividad turística en julio y agosto requiere, por tanto, de mayor mano de obra, lo que ha disparado la demanda «hasta niveles desconocidos en la isla y que inciden de manera muy importante en la burbuja de precios especulativos».
Pero la solución no es facilitar que se construyan más promociones residenciales, pues «densificar las zonas con un urbanismo más intensivo no es sinónimo de bajada de precios» y solo surte efecto en este sentido «cuando la administración interviene de manera efectiva».
El alquiler turístico ha agravado la situación, hasta el punto que en 2022 ya había más de 30.000 plazas turísticas bajo esta modalidad, casi tantas como la oferta hotelera. A ello cabe añadir, según el GOB, el «enorme volumen de alquiler turístico no declarado», pues sobre el papel hay 184.000 personas entre habitantes censados y plazas turísticas cuando, en realidad, se contabilizan más de 220.000 personas en las semanas centrales del verano. Además, subraya la entidad, hay muchos indicadores que advierten que se está superando la capacidad de carga de Menorca por lo que respecta a la insuficiencia de agua, la congestión de las playas o la colmatación rápida de residuos.
Pues mira, pocas veces estoy descuerdo con ellos. No basta con decirlo, hay que proponer medidas. Las mías son: Ilegales fuera, legales delincuentes fuera, legales un máximo de 2 hijos. 0 ayudas, a partir del tercero pagar más impuestos, Y según veamos como queda, seguimos recortando Somos más de 8000 millones en el mundo. Hay que decrecer si o si.