José Vicente Navarro Raga (Xàtiva, 1965), licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales en Historia del Arte, funcionario de la Generalitat Valenciana y profesor en la Universidad Politécnica de Valencia, se convirtió en 2023 en presidente de la sociedad cultural Lo Rat Penat, dedicada desde su gestación en 1878 a la promoción y defensa de la lengua y del patrimonio cultural valenciano. Y en calidad de ello participa este sábado (19.30 horas) en el Casino Mahonés en el encuentro que promueve Iniciativa por Mahón, «Cultura valenciana y cultura menorquina: cómo defendernos de la absorción».
¿Cómo argumenta científicamente la existencia de la lengua valenciana?
-No hablaré de ese tema en concreto. Me invita una asociación menorquina que hace la misma reivindicación que hacemos nosotros. Desde hace años hay una presión del catalán sobre los idiomas propios de Valencia y Balears.
Explíquese, por favor.
-Nosotros tenemos una lengua reconocida histórica y sociológicamente, la valenciana. Lo manifiestan los escritores desde el siglo XIV. Tenemos un siglo de oro propio, el primero de la península ibérica de lengua romance, y centenares de escritores y libros en valenciano. Desde el punto de vista histórico hemos tenido una independencia respecto al catalán, que es el modelo estándar que nos quieren imponer.
¿Algún ejemplo en ese sentido?
-Es un proceso, y con ese proceso intentan eliminar nuestra lengua. Primero quieren convertirla en dialecto, con presiones en la RAE y diferentes instituciones. Pero hoy día ni eso. Nos absorben totalmente, desaparecen los elementos más genuinos y propios de la lengua valenciana para sustituirlos por elementos del catalán, se trata de un expolio cultural.
¿Entiende que es un proceso actual o ancestral?
-Nace a finales del siglo XIX, a partir de un entendimiento entre Balears, Catalunya y Valencia, que se va rompiendo a medida que nuestros intelectuales se dan cuenta de que lo que hay es un proceso de absorción. Algunos escritores e intelectuales valencianos, por intereses espúreos, se entregaron a ello. Catalunya lleva mucho tiempo con una política expansiva cultural, tras la que hay un proyecto político, de anexión, de los Països Catalans, término que se acuña en Valencia y luego se recoge en Catalunya.
¿Pero ese sentimiento no ha calado en un segmento de la sociedad valenciana?
-La mayoría lo rechazamos. Los valencianos nunca hemos considerado el catalán nuestra lengua. Es lo que ocurre con el portugués y el gallego. A un gallego no le digas que habla portugués. Y el valenciano tiene más entidad histórica y literaria que el catalán.
¿Luego, el aranés o el menorquín, no son dialectos de un mismo idioma, el catalán?
-Yo puedo hablar de la lengua valenciana, que es de la que tengo más argumentos. Pero me consta que menorquines y araneses comparten ese planteamiento. Lo que está claro es que el territorio de la actual Comunidad Valenciana sufre un proceso de romanización que empieza en el año 198 A.C y se mantiene a lo largo del tiempo, y hay un sustrato de la lengua latina. Hay una lengua culta, pero luego hay un latín vulgar que evoluciona y ese es el sustrato de la lengua valenciana. Luego llegan los árabes, pero no cambia la forma de hablar de la población cristiana.
¿Eso está de algún modo documentado?
-Hay infinidad de documentos que reflejan y cada vez más profesores, universidades y lingüistas que se dan cuenta de la aberración de las tesis del catalanismo. Está documentado desde hace siglos. Aquí se hablaba el romance, que se enriqueció con la conquista de Aragón, pero no hablamos de algo que nos trajeran de cero. No encontrará ningún escritor anterior al siglo XIX que diga que en Valencia se hablaba catalán. Y lo confirman nuestros estatutos, la constitución… el caso balear y menorquín, lo conozco por encima, no puedo argumentar de la misma manera.
¿Qué propone para evitar ese ‘imperialismo catalán’, esa absorción, según indica usted, del resto de lenguas?
-El imperialismo, y expolio cultural. Es como si a la Lonja de Valencia le arrancan escudos y piedras del Gótico valenciano. Es lo que lleva años haciendo el catalanismo cultural, eliminar nuestras palabras, fonética… atacar nuestra lengua para hacerla converger en un estándar común y llamarla catalán. A partir de ahí, una misma lengua, un mismo pueblo, y continuar con el proyecto político de Països Catalans.
¿Cuál es su ‘modus operandi’ en suelo valenciano?
-Son muy minoritarios, ahí están los resultados de los partidos procatalanistas en Valencia. No hay arraigo social, pero los catalanes, inmiscuyéndose en un territorio en el que no deberían, piden al Gobierno Central que mantenga organismos aquí, subvencionados, o que ellos mismos subvencionan. Hay un expolio de nuestro legado cultural y lingüístico, y luego, una voluntad de expansionismo.
La organización que preside, Lo Rat Penat, ¿en qué punto se posiciona dentro de esa controversia?
-Nosotros defendemos la lengua valenciana. Cuando se funda Lo Rat Penat en 1878, el peligro era el castellano. La sociedad era muy centralista, miraba mucho a Madrid y se estaba perdiendo la lengua autóctona. Pero nunca hemos sido enemigos de nuestra cultura dual que se compone de lo castellano y de lo valenciano. Por eso también es tan peligroso el catalán, porque busca también la aniquilación de lo que suena a español. Además, desde los años 70, se intenta vincular el catalanismo al progresismo, y cuando intentas dar una imagen de persona de izquierdas, intentas hablar siempre en catalán o valenciano. Aquí es muy minoritario, pero se da.
Ves a donar una volteta a pendra s'aire i no tornis mes