La Fira de sa Perdiu de Es Mercadal, una de las manifestaciones más importantes del campo menorquín, no tiene garantizada su celebración, ahora mismo depende de cómo evolucione el brote de gripe aviar que mantiene bajo vigilancia las aves de corral y que ha obligado a prohibir mercados, concursos, exhibiciones o celebraciones cultuales en las que exista concentración de aves.
La última feria que se ha visto perjudicada ha sido la de Montuïri, en Mallorca. La Conselleria de Agricultura no ha autorizado al ayuntamiento de dicha localidad mallorquina a celebrar el tradicional concurso de perdices de reclamo que organiza la Societat de Caçadors el 7 de diciembre. Hasta el día 31 de ese mes están prohibidas todas las ferias para evitar la propagación de la influenza aviar.
Ante esta situación, la junta directiva de la Societat de Perdigoters de Menorca tiene previsto abordar, en su reunión del viernes día 12, la posibilidad de que la feria de Es Mercadal, que se celebra la primera semana de febrero, también se caiga del calendario. «Tenemos que decidir, en caso de que eso suceda, qué tipo de actividades relacionadas con el campo se podrían organizar, porque el reclamo importante de la feria es la perdiz, por la clasificación nacional, pero hay otras cosas que no queremos dejar de lado», explicó ayer el presidente de la entidad, Miquel Àngel Pons Olives.
Si la situación se complica, señala Pons, el concurso de caza de perdiz con reclamo no se podrá hacer, «veremos si se pueden sacar las aves de un solo lugar o si al menos pueden tener presencia con vídeos».