El Ayuntamiento de Ferreries ha sancionado con 1.200 euros al concesionario del lote número 7, del contrato de explotación de instalaciones temporales y desmontables de Cala Galdana, por diversas infracciones cometidas el pasado mes de agosto.
Al titular de la concesión se le atribuye una infracción leve, por cumplimiento defectuoso de la explotación del servicio. Según una inspección realizada el 12 de agosto, se constató que varios velomares estaban ubicados en la zona de baño a escasa distancia con los bañistas, según describió el alcalde ferrerienc, Pedro Pons, en el último pleno municipal.
Por esta falta, el Consistorio le impone una sanción de 450 euros, y le añade una segunda infracción, en este caso de carácter grave, que comporta una multa de 750 euros. El motivo que esgrime el Ayuntamiento es por la falta de colaboración por parte del concesionario con el personal municipal que realizó la inspección y también con los agentes de la Policía Local desplazados a la cala ese día.
El importe acumulado de las infracciones se deducirán de la garantía constituida por el contratista en el momento de la firma del contrato. La resolución aprobada será comunicada a los afectados, exponiendo las opciones de recurso contempladas por ley.
Sanción ejemplar, sin la menor duda. Vamos, tan ejemplar que esa cifra la recuperan en una mañana de verano.