El Consell ha vuelto a incluir en los presupuestos para el año 2026 un importante crédito bancario, de 27,5 millones, para poder justificar el capítulo de inversiones y nivelar las cuentas. Es el modus operandi que ha venido rigiendo en el departamento de Servicios Generales de la institución desde el pasado mandato y que, pese a ser criticado cuando estaba en la oposición, el equipo de gobierno del PP lo mantiene, si bien reduce un poco, 2,5 millones, la cuantía respecto al ejercicio en curso.
La idea es cubrirse las espaldas con nuevo endeudamiento –y no menor– para poder cumplir con las inversiones anunciadas, en el hipotético caso de que no consiga los fondos necesarios ya sea por la vía de la financiación externa o del remanente de tesorería del último año liquidado, 2024, más todavía cuando han regresado las reglas fiscales que limitan el uso del superávit. Pese a que el Gobierno ha anunciado –producto de los acuerdos para seducir a Junts– que permitirá utilizar ese remanente de tesorería (64,5 millones en el caso del Consell) para inversiones financieramente sostenibles, para echar mano de la caja habrá que pasar por el escrutinio de Intervención.
Un análisis en detalle de los fondos con los que se espera sufragar las inversiones anunciadas revela que casi la mitad de las destinadas al plan de mejora de las carreteras, una de las medidas estrella del gobierno de Vilafranca, se justifican con créditos bancarios. Las actuaciones en la red viaria ascienden a 22,1 millones de euros y algo más de diez provienen del endeudamiento, con el que también se justifican otras inversiones como la rehabilitación del edificio de Correos de Maó, la mitad de la partida para adquisición de suelo urbano para construir viviendas sociales y el 75 por ciento de las mejoras en infraestructuras hídricas.
El Consell parte con la idea de que, como en años precedentes, no será necesario firmar ningún crédito y que acabará el año 2026 libre de endeudamiento. A esa opción más probable contribuye el proverbial bajo nivel de ejecución de las inversiones, que en 2024 fue de menos del 17 por ciento, en un doble sentido: porque permite aumentar los ahorros disponibles y porque hace prever que no se podrán ejecutar la mayoría de las anunciadas para 2026.
Bueno, al menos han hecho el esfuerzo de hacer un presupuesto. No como otros que les da igual si lo hacen o si no….