La consellera y concejal no adscrita Maite de Medrano rechaza que el Ayuntamiento de Ciutadella haya reconocido a título póstumo al escritor Joan Francesc López Casasnovas por haber sido «un declarado activista de la pancatalanización de Menorca y de la Ley de Normalización Lingüística y una persona significada del ala más ultra y radical de la izquierda».
De Medrano, que en junio fue expulsada de Vox y desde entonces permanece en las instituciones sin poder participar más que en los plenos, fue la única representante de la corporación municipal que no se adhirió al acuerdo conjunto de los restantes 20 concejales para dar el nombre de Joan López a la Biblioteca Pública Municipal.
«Si cogiéramos otro menorquín con el mismo currículum cultural y activista, con la misma oratoria y el mismo trabajo docente, pero defendiera lo contrario a la inmersión lingüística, ni en broma lo propondrían para dar nombre a la biblioteca», apuntó el jueves noche en pleno.
Pese a ser consciente de que su postura iba a «incomodar» a los familiares de Joan López, De Medrano quiso ser fiel a sus ideas «y a lo que piensan muchísimos ciudadelanos» y cuestionó abiertamente que exista respaldo suficiente en la ciudad para rendirle homenaje.
«Tanto que se les llena la boca de hablar de participación, ¿han hecho una consulta? ¿Creen realmente que, si se convocara un referéndum, la mayoría de los ciudadelanos estarían a favor? Yo creo que no», apuntó, dirigiéndose al gobierno municipal. «La pancatalanización, la imposición lingüística, nos separa y divide, pues no la quiere la mayoría de los menorquines».
«Nos separa y divide»
Maite de Medrano dijo respetar «como persona e intelectual» el legado de Joan López Casasnovas, pero se opuso al reconocimiento «porque proponerle para dar nombre a la biblioteca es algo que no nos representa a todos. Como tampoco lo es que se declare a Ciutadella como ciudad inclusiva, que se nos imponga una bandera de Palestina en un espacio público o que se peatonalice la plaza de Es Born».
El Sr. López Casasnovas era culte, menorquinista i esquerrà, entre altres coses. I açò als fatxorros espanyolots els posa a mil.