Compás de espera para el segundo gran salto de la transición energética en la Isla. Así puede definirse el 2025, un año en que han arrancado las obras de instalación del parque solar Menorca Renovables III de Es Mercadal y han avanzado a buen ritmo los trabajos del Menorca Renovables II, en Maó. Ambos proyectos forman parte de Isola, la mayor iniciativa renovable de Balears, con cerca de 90 megavatios (MW) que ya tienen vía libre para conectarse a la red en 2026.
Red Eléctrica concluyó en verano los trabajos de ampliación de las subestaciones de Es Mercadal y Dragonera (Maó), lo que permitirá al fin conectar otro gran parque que lleva dos años esperando, el Agrisolar, de 20 MW. Entre los tres permitirán triplicar en 2026 la potencia de energía renovable instalada.
En paralelo, en el último año se han venido desarrollando otras obras clave, las de instalación de las baterías de Red Eléctrica junto a la subestación de Es Mercadal. Serán necesarias para intentar dar salida a tanta producción renovable doblando la capacidad de transporte del cable submarino con Mallorca, lo que dará una vuelta de tuerca más a la reducción de la dependencia de la central de Maó.
Todo ello a la espera del prometido segundo enlace, que el Gobierno ya ha oficializado que estará en la próxima planificación 2025-2030. A los promotores les corre prisa si no quieren ver como peligran sus inversiones por la falta de capacidad de la red.
Menos energía fósil
Pese a ser claramente un año de impás, las estadísticas de demanda y producción de energía han dejado nuevos récords positivos en el objetivo de reducir la dependencia de los combustibles fósiles, aunque casi todos centrados en la generación eléctrica.
A falta de las estadísticas del último tramo del ejercicio, se puede afirmar que las renovables han cerrado el año con máximos históricos de producción, con alrededor de un nueve por ciento más que en 2024 y superando los 82.000 megavatios hora (MWh).
Por contra la central de Maó deja uno de los datos de producción más bajo de su historia. El 32,3 por ciento de la demanda ya no se cubre con la térmica de Endesa. Los resultados de las emisiones se conocen a año corrido, por lo que se ha sabido que 2024 se saldó con el primer gran descenso.
El último año también ha dejado el rechazo frontal del Govern a los dos parques de eólica marina proyectados frente a la Isla, una postura que desde el sector se ve como un movimiento más político que estratégico. En cualquier caso, no es decisivo por cuanto es el Gobierno el que tiene la última palabra. En primavera, viendo las crecientes reticencias, uno de los dos promotores propone cambiar molinos por placas solares flotantes.
Gerges¡¡¡Nooooooo!!!!. Los arquitectos dirán que poner paneles en los tejados es destrozar el paisaje urbano.