Las rebajas de enero han empezado en Menorca con descuentos de hasta el 70 por ciento, para atraer compradores e intentar salvar una campaña que arranca sin demasiadas expectativas en el sector comercio. Tras unas Navidades de compras tardías y austeras, donde los comerciantes han notado la pérdida de poder adquisitivo de los clientes, se inicia el periodo de promociones con cierto escepticismo y con la incertidumbre de ver cómo responderá el mercado.
Desde la Asociación de Comerciantes de Menorca (Ascome), su presidenta, Joana Torres, admitía ayer que el sector se adentra en las rebajas «sin demasiado entusiasmo ni mucha euforia», después de unas Navidades flojas a nivel comercial. «La campaña navideña empezó muy tarde, prácticamente la misma semana de Navidad», lo que lo ha convertido en un periodo «muy difícil» para el tejido empresarial. «Incluso, haciendo frío, las ventas de ropa han costado muchísimo».
Poco dinero
«Realmente vemos que no hay dinero, las economías familiares tienen que dar prioridad a los gastos de vivienda y alimentación, y es lógico», porque «los sueldos no han subido igual, para las familias es difícil calibrar, y las compras son lo último».
Además, cuando se han cubierto las necesidades básicas surgen otras preferencias. La sociedad da más valor y destina más recursos a la práctica de deportes, la estética, el ocio, las experiencias, los viajes, enumera la comerciante, que recuerda que, además, «seguimos compitiendo con las grandes plataformas internacionales, no solo Amazon, también Shein, Temu».
A la disminución del poder adquisitivo se refiere también la presidenta de Mô Comercial, María José Soriano, aunque en su caso ve como «la Navidad es una época en que, al final, la gente intenta hacer un esfuerzo y acaba gastando» para cumplir con la tradición de los regalos. De hecho, cada vez es más habitual que, «con el Black Friday, mucha gente anticipe las compras» aprovechando descuentos.
Pese a todo, y antes de recabar la opinión de los asociados de Mô Comercial, Soriano valora que las ventas en Navidades se han salvado, aunque el frío y la lluvia «han restado afluencia de gente en las calles».
Incertidumbre
Soriano admite que «no sabemos como irán las rebajas, hay incertidumbre», pero confía que «aquellos que hayan recibido dinero como regalo de Reyes, lo invertirán con las rebajas». En este sentido, «mucha gente espera a enero para las compras de moda y complementos».
En cualquier caso, «las rebajas ya no son como antes, antes había las de verano y las de enero, pero ahora, sobre todo las grandes cadenas, llevan semanas, inclusos meses, haciendo descuentos», algo que también va en contra del pequeño comercio, apunta Joana Torres.
Una guerra con muchos frentes
«Hace 45 años competías contra el comercio de al lado», mientras que ahora la competencia se ha endurecido. Hay más donde gastar y las plataformas digitales siguen absorbiendo ventas, señala Joana Torres. «Desde Ascome intentamos concienciar y que la gente se plantee de dónde vienen esos productos que compran por internet, si cumplen la normativa o el coste medioambiental». Porque «muchas veces solo miramos el precio y la comodidad de comprarlo desde casa».
A todo esto se le añaden más dificultades, que hacen que «en el comercio estemos preocupados y angustiados y tenemos retos muy importantes» por delante. Por un lado está la «estacionalidad» de la actividad comercial, «cada vez más tiendas cierran tras el verano y no abren hasta abril o mayo, y somos cuatro los que mantenemos la actividad todo el año», apunta Torres.
El pequeño comercio se enfrenta a unos «costes cada vez mayores, ahora vendrá el nuevo convenio de Comercio, habrá que ver si lo podremos afrontar», anticipa la presidenta de Ascome, en previsión de que puedan incrementarse más los costes.
Competencia laboral
Las grandes empresas también se erigen en competidores en materia laboral, puesto que pueden ofrecer mejores condiciones a sus empleados. Por ejemplo, «Mercadona tiene su propio convenio y sus sueldos son más elevados, que nosotros no podemos ofrecer».
«Nos cuesta encontrar gente para trabajar, los horarios en comercio no son fáciles, la gente, en verano, quiere ir a la playa y es cuando más trabajadores necesitamos, con jornadas raras que se pueden alargar hasta las 24 o las 01 horas».
El balance que hacen las asociaciones empresariales de 2025 es que ha sido un año «difícil», según Ascome, «sin haber alcanzado los resultados de 2024 en más del 50 por ciento de los negocios».
Asimismo, desde Mô Comercial han visto como en temporada alta, el encarecimiento de los billetes de avión y de los alojamientos, y el auge del alquiler turístico, «han llenado los supermercados, la gente ya no come y cena fuera, ni pasea tanto para hacer compras».
RizzoTú no, tú estás sanísimo. JAJAJA...