El Ayuntamiento de Maó aprobará el lunes, en Junta de Gobierno, la orden de priorizar la tramitación de las licencias de obra nueva para la construcción de edificios plurifamiliares. El objetivo es sumar una nueva herramienta para mitigar el problema del acceso a la vivienda.
Con la medida anunciada, el equipo de gobierno mahonés quiere enviar un mensaje a los propietarios o promotores que estén estudiando poner en marcha la construcción de este tipo de inmuebles. «En un contexto de emergencia habitacional, les decimos que si registran una licencia no la pondremos al final de la lista –como correspondería hasta ahora–, sino que le daremos trato de urgencia y prioridad», expone el alcalde Héctor Pons.
De un año a dos meses
Actualmente, el plazo estimado de tramitación de una licencia de obra mayor en el Ayuntamiento de Maó se sitúa, como mínimo, en un año. «Con esta decisión -concreta Pons- la licencia para los proyectos de construcción de vivienda plurifamiliar se situaría en torno a los dos meses, siempre y cuando no haya que resolver deficiencias».
Los técnicos del Ayuntamiento de Maó tramitan, anualmente, unas 200 licencias de obra mayor. En estos momentos cinco expedientes en tramitación corresponden a bloques de pisos que, en total, suman 24 futuras viviendas. Unos expedientes que, a partir del lunes, «se tramitaran de forma urgente, pasaran al principio de la lista», anunció el primer edil de Maó.
Sobre la justificación legal de dicha decisión, el alcalde cita, principalmente, la emergencia habitacional y la Constitución. «Los poderes públicos estamos obligados a promover las condiciones para que los ciudadanos puedan disponer de una vivienda digna. Si un promotor construye diez pisos, ayuda a cumplir dicho artículo en mayor medida que quien construye una casa unifamiliar o una piscina».
La prioridad en la tramitación de las licencias para edificios plurifamiliares se enmarca en una estrategia municipal más amplia que se justifica con datos y un cambio de perfil entre los demandantes de ayuda. «Las personas que atendemos por problemas con la vivienda ha cambiado: Antes eran personas sin trabajo, pero ahora se trata de ciudadanos totalmente normalizados que no pueden pagar el alquiler», según detalló el teniente de alcalde de Atención a las Personas y Vivienda, Enric Mas.
Ayudas para pagar la vivienda
Durante el año pasado los Servicios Sociales de Maó atendieron a 199 personas por este problema. «Destinamos 65.439 euros a 84 familias para ayudarles a pagar el alquiler o la hipoteca», expone Mas, quien también detalla que se facilitaron once ayudas para el pago de suministros.
A partir de esta realidad el Ayuntamiento insiste en reclamar que Maó sea declarada zona de mercado residencial tensionado, para poder limitar y regular el precio de los alquileres. «Estamos muy preocupados. Este año finalizaran muchos de los contratos de alquiler que se firmaron o renovaron durante la pandemia y no hay un límite en lo que pueden exigir los propietarios a los inquilinos para renovarlos», enfatiza Héctor Pons.
No hay que ser muy listo para saber qué para dar una buena oferta sería necesario hacer que los pueblos crecieran el doble, imaginaros la estampa, ni las casas, ni los alquileres bajarán. Si se quiere o quería mantener la isla medio virgen es necesaria una política por y para Menorca, sobra gent i qui no vulgui veure es que esta.