Las dos grandes baterías que se instalarán en la subestación eléctrica de Es Mercadal ya esperan a su traslado a la Isla en el puerto de Tarragona. A lo largo de la semana que viene está previsto que empiecen a llegar progresivamente los módulos que las conforman. En paralelo, una vez terminada la obra civil para hacerles hueco junto a la subestación, se están realizando las labores de montaje electromecánico: la preparación de todos los elementos necesarios para la colocación y conexión de unos sistemas de almacenamiento que están llamados a aumentar la energía que llega desde el cable submarino y, en consecuencia, reducir notablemente la dependencia de la central térmica de Endesa en el puerto de Maó.
Fuentes de Red Eléctrica confirman a este diario que las posiciones de las baterías ya disponen desde el pasado mes de diciembre de autorización de explotación parcial, aunque habrá que esperar un tiempo a que empiecen a funcionar como parte integrada de la red de transporte eléctrico de la Isla. Una vez instaladas se abrirá un periodo de prueba para testar la entrada en el sistema de unos elementos pioneros en España que además ayudarán a inyectar energía en la red en el caso de que se produzca un fallo en la red de transporte en alta tensión, como el ocurrido a finales de 2018, cuando un cap de fibló dejó media isla sin luz.
Cabe recordar que la instalación de baterías supone una inversión de unos 50 millones de euros que está incluida en el actual periodo de planificación de la red de transporte y será objeto de financiación por parte de la Unión Europea a través de los fondos Netx Generation. La infraestructura consta de dos sistemas de baterías que suman 50 megavatios (MW) de potencia y 37,5 megavatios hora (MWh) de capacidad energética. Se convertirán en el mayor de este tipo de sistemas que se pone en marcha al sur del continente europeo.
Más energía por el cable
El sistema de baterías permitirá maximizar la aportación del enlace Menorca-Mallorca, que en estos momentos, por razones de seguridad del suministro, solo se opera a un tercio de su capacidad. Ello supone que podrá más que doblar la llegada de energía procedente de Mallorca y la Península, reduciendo la necesidad de mantener una reserva rodante en la central de Maó. Eso no solo supondrá una reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera, sino también una reducción de costes para el sistema eléctrico. Además de una mayor capacidad de transporte entre islas también favorecen que se pueda exportar a Mallorca una mayor parte de los excedentes que registran los parques solares de la Isla, minimizando los llamados vertidos, el desaprovechamiento de energía solar. En la próxima planificación energética se incluirá el segundo cable.
Es Mercadal que bé....ara tenim.prou electricitat i terreny edificable per es rics....sort que no tenim aigu...sino seria un desastre