La ordenanza municipal sobre la inspección técnica de edificios de Ciutadella no está adaptada a la Ley de Urbanismo de Balears. El Ayuntamiento incumple con las nuevas obligaciones legales para el control del estado de conservación del parque inmobiliario.
La última modificación de la normativa municipal data de 2013, hace casi 13 años, y ha quedado totalmente obsoleta. Se limita a exigir inspecciones a los propietarios de edificios con una antigüedad igual o superior a 50 años, cuando las nuevas disposiciones legales requieren al menos desde el año 2017 la presentación de informe de evaluación de todas las construcciones que hayan cumplido 30 años.
El resultado es que en estos momentos, solo atendiendo al ámbito residencial, más de 5.000 viviendas se están escapando a la preceptiva supervisión técnica, una omisión que cobra más relevancia cuando ocurren desgracias como la registrada esta semana en Manacor, donde un joven de 18 años perdió la vida tras derrumbarse el techo de su casa.
El cálculo de las casas a las que el Ayuntamiento debería exigir una inspección es una aproximación a la baja extraída del censo de viviendas que publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2021. Las cifras apuntan a que son cerca de 5.900 las que tienen entre 30 y 50 años, pero hay que tener en cuenta que la ley exime, por ejemplo, a los inmuebles reformados.
Rechazada en el pleno
Sea como fuere lo cierto es que los propios responsables municipales han admitido ante el pleno que la ordenanza ha quedado desfasada. De hecho en enero de 2025 se rechazó una moción del Grupo Popular que reclamaba su adaptación a las leyes de rango superior. El punto fue rechazado por el equipo de gobierno por discrepancias sobre su redactado, en el que el PP afirmaba que durante su mandato había hecho gestiones para redactar una nueva ordenanza, extremo que la concejal de Urbanismo, Sandra Moll, negó.
Lo único que se aprobó entones –no se sabe si se ha cumplido– es someter a los edificios de titularidad municipal de más de 30 años a esas inspecciones. Este diario ha tratado sin éxito de conocer si desde el equipo de gobierno se ha dado algún paso para intentar adaptar la ordenanza a los preceptos legales. Fuentes del sector de la construcción aseguran que la falta de medios impide además que haya un control efectivo de la ordenanza actual.
Deberían aplicarse el cuento los propietarios que se meten el alquiler en el bolsillo y se olvidan del mínimo de mantenimiento que debe tener una casa. Se de buena tinta que algunos no realizan estás inspecciones y no tienen ni célula de habitabilidad. Luego vienen los disgustos.