El fuerte viento de 'gregal' que ha traído hasta Menorca la borrasca Harry ha obligado al Ayuntamiento de Sant Lluís a cerrar al tráfico, de forma preventiva, varias calles de primera línea de mar en la urbanización de S'Algar, la más expuesta de Menorca a estos vientos. La boya del puerto de Maó ha registrado olas de hasta 10,6 metros a las tres de la tarde.
La primera calle en cerrarse al tráfico ha sido la Séptima Avenida de S'Algar y, posteriormente, se ha hecho lo mismo con la Segunda y la Cuarta Avenida, restringiendo el acceso al Paseo Marítimo de la urbanización costera.
Las imágenes recogidas a lo largo de la mañana muestran como las olas superaban la altura del muro de contención en las calles de la primera línea de S'Algar. El mar también cubría la zona de las plataformas de baño.
A los residentes de la urbanización se les ha pedido, además, que extremen la precaución a la hora de circular por las calles interiores en las que, por las condiciones climatológicas excepcionales, puede haber circulación en ambos sentidos.
Durante toda la jornada del martes, la Agencia Estatal de Meteorología ha activado la alerta naranja en Menorca por riesgo de fenómenos costeros que se mantendrá hasta el miércoles. La pasada noche las rachas de viento alcanzaron los 74 kilómetros por hora en el observatorio del aeropuerto.
Debido al temporal marítimo, la naviera Baleària ha cancelado todos sus trayectos interinsulares entre Ciutadella y Alcúdia y con el puerto de Barcelona.
Los efectos del apagón
El núcleo de la borrasca Harry hizo su irrupción en la Isla la tarde noche del lunes. Como consecuencia directa de los fuertes vientos y la lluvia, gran parte de la zona centro de Menorca sufrió cortes de luz, en concreto los municipios de Alaior, Es Mercadal y Ferreries.
La causa fue un incidente ocurrido en la subestación de Es Mercadal a las 20:30 horas, que quedó resuelto a las 21:30 tras la movilización de un equipo de reparación por parte de Red Eléctrica. El origen de la avería todavía está por determinar. Desde Endesa informan de que, en total, se vieron afectados 13.479 clientes.
La lluvia persistente en la zona del levante insular provocó las habituales inundaciones en varias calles del Polígono Industrial de Maó. Los bomberos tuvieron que retirar una rama de gran tamaño en la Costa Corea que amenazaba con caer y una plancha de una nave en construcción en la cuarta fase de la zona industrial que también amenazaba con salir despedida por el viento.
Figues d’un altre paner !!!Contra sa naturalesa no hi podem fer res, masa ran de la mar es xalets...