Lo pronosticaban desde el Ayuntamiento de Ferreries y así será finalmente: Las obras que proyecta el Consistorio de Ciutadella para renovar el saneamiento de la urbanización de Serpentona no podrán ejecutarse hasta después de la próxima temporada turística.
El concurso convocado en Ciutadella para adjudicar las obras para renovar el alcantarillado de Serpentona salió tarde a licitación, el 13 de noviembre. Esto, y teniendo en cuenta que es una actuación con un plazo de ejecución de seis meses, ya hacía presagiar que difícilmente sería realizable antes del inicio de la próxima campaña estival.
La mesa de contratación propuso el 9 de diciembre adjudicar el proyecto a la única licitadora, la empresa M. Polo, que se ajustó al presupuesto calculado por el Consistorio. Con un montante de 1.088.259 euros, la constructora debe instalar nuevas canalizaciones y resolver las deficiencias que afectan al Passeig des Riu y la Costa des Mirador. Sin embargo, esto no ocurrirá hasta el próximo octubre, toda vez que, a día de hoy, no se ha firmado el contrato y ya no hay tiempo para completar la obra sin perjudicar la próxima temporada.
Fugas y vertidos al torrente
A primeros de 2026, el alcalde de Ferreries, Pedro Pons, ya vaticinaba que Serpentona y, en consecuencia, toda la urbanización de Cala Galdana, se vería afectada un verano más por los problemas derivados de las deficiencias de la red de alcantarillado que pertenece a Ciutadella y que «pagaremos todos».
El proyecto para Serpentona debe solucionar los vertidos que, regularmente, afectan al torrente de Cala Galdana. De hecho, meses atrás, la Agencia Balear del Agua y la Calidad Ambiental (Abaqua) llevó a cabo un análisis de la red mediante georradar. Según indicaron entonces desde la Conselleria del Mar y el Ciclo del Agua, se detectaron varias tuberías, no visibles desde el cauce del río, que podrían ser las causantes de los vertidos. Esta información se trasladó a ambos consistorios, con el fin de poder actuar en consecuencia.
Podrien averiguar de on venen aquestes tuberies i que els hi obliguin a posar un pou negre.