El cazador mallorquín de 67 años que se disparó accidentalmente en el pie ayer domingo al mediodía en una zona boscosa de Sa Roca, en Es Mercadal, pudo avisar al compañero con el que practicaba esta afición para que le socorriera.
Fue este compañero, que debía encontrarse relativamente cerca, el que le atendió en primera instancia y contactó con los Servicios de Emergencia. Acudió una ambulancia del 061 y una patrulla de la Policía Local de Es Mercadal. Fueron los agentes los que trasladaron a los sanitarios hasta la ubicación del cazador herido, y posteriormente hicieron el camino de retorno hasta el lugar donde pudo llegar la ambulancia.
Durante la mañana de hoy lunes estaba previsto que el hombre fuera intervenido quirúrgicamente en el pie dañado.
Investigación de la Guardia Civil
La Guardia Civil ha abierto una pequeña investigación para recopilar todos los datos necesarios que permitan reconstruir el accidente. Otros cazadores han explicado a este diario que el herido tuvo suerte ya que el disparo accidental a bocajarro podía haber ido a su estómago o a un compañero. Una escopeta de caza, a una distancia de 40 metros, no resulta mortal pero si es tan cerca las consecuencias pueden ser mucho más graves.