Las obras de Endesa en Ciutadella debían estar concluidas antes de Navidades, pero no será hasta la primera semana de marzo. Así lo apuntan desde la compañía, ante la indignación de los vecinos que, según denuncian, ven como los operarios llevan semanas sin aparecer por allí.
La eléctrica inició a finales de octubre la renovación de cableado entre la Casa de Cultura y la Plaça Nova, donde el sábado 31 de mayo anterior se había producido un apagón que afectó a 1.700 clientes durante 16 horas, en plena temporada turística. En este caso, las zanjas quedaron cerradas antes de Navidades.
Algo similar ocurrió en el Carrer Sud. Los vecinos vieron como el 24 de diciembre cubrían las acequias, «pero no pusieron asfalto y dijeron los operarios que tendrían que volver a abrir», lamentaba un residente, quien critica además que «han dejado materiales en la calle durante meses, que quitan estacionamientos, con la falta que hacen».
Plaça des Pins
El entorno de la plaza arbolada es otro de los puntos de intervención de Endesa. En la calle Eivissa se taparon las zanjas, pero no se terminaron los trabajos y allí quedaron vallas, un baño químico, una cuba y hasta tres sacas con escombros.
En la confluencia entre las calles Mallorca y Bisbe Sever las vallas siguen cercando varios socavones en la acera, cubiertos con planchas metálicas. Los vecinos han denunciado que llevan semanas sin ver operarios trabajando, algo que cambió este miércoles, cuando se retomó la actividad. Esto ocurrió en la zanja abierta frente al número 47 del Carrer de Bisbe Sever, la cual, como criticaban, supone un peligro para los peatones.
Desde Endesa recuerdan que estas actuaciones han de evitar apagones y que el retraso se debe a que aprovechan para hacer más actuaciones de las previstas inicialmente y colocar más automatismos, para reducir los tiempos de afectación en caso de averías.
¡Va para Agosto o quizá Septiembre, y lo sabe hasta el alcalde! Cuidado además con que no encuentren restos de un enterramiento como sucedió en Mahón.