En plena crisis de acceso a la vivienda, cuando los ayuntamientos y el Consell peinan las parcelas urbanas en busca de suelo para levantar viviendas y se supone que incluso para comprar edificios ya construidos, el antiguo Hospital Militar se levanta a la entrada de Maó como el elefante en la habitación. ¿No se podría destinar a vivienda? No existe unanimidad en la respuesta y aquí siempre hay que dejar claro que se trata de una construcción que es de propiedad privada.
En su redactado, la llamada ley balear de simplificación administrativa abre ciertamente la posibilidad –por lo visto sujeta a interpretación– de que puedan cambiarse los usos permitidos en terrenos calificados como equipamientos públicos o privados, como es el caso, para destinarlos a uso residencial destinado a vivienda de precio limitado. Parecería que todo cuadra, más allá de que por el momento no ha trascendido interés alguno de la propiedad en acogerse esta nueva disposición legal.
¿Ya desarrollado?
El problema está aquí en la llamada letra pequeña, en rigor del mismo tamaño. El texto legal condiciona esta opción a que el equipamiento privado «todavía no haya sido desarrollado». Desde el Ayuntamiento interpretan que en el caso del Hospital Militar ya ha sido desarrollado primero porque ya se destina parte de la parcela a un supermercado, el Eroski, y segundo porque se iniciaron los trámites para aprobar el estudio de detalle. Expertos en la materia bien conocedores de la nueva ley balear consultados por este diario rebaten la interpretación municipal, asegurando que el matiz se refiere a terrenos en los que ya se despliegue el uso contemplado, en cuyo caso no se podría transformar. No sería el del Hospital Militar.
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