Funcionarios del Centro Penitenciario de Menorca han expresado su protesta por la negativa situación que, en su opinión, atraviesa la cárcel de la Isla. Señalan que se halla «al borde del colapso por la precariedad y gestión arbitraria» realizada en estos últimos meses, así como por la ausencia de la subdirectora de tratamiento, pieza fundamental en el funcionamiento cotidiano de la prisión cuya plaza lleva 10 meses sin cubrirse.
Este grupo de trabajadores se refiere, principalmente, a la falta de efectivos por las bajas médicas, al impago de las retribuciones por los pluses de productividad de final de año, junto al mal crónico que supone el elevado coste de vida de la Isla para asumir los gastos de vivienda, dado que casi todos los funcionarios de la prisión menorquina proceden de otras comunidades.
Las bajas médicas de personal han alcanzado un nivel difícilmente asumible en la oficina de la prisión donde están, prácticamente, la mitad de los funcionarios asignados a este destino, esto es unas 10 personas, lo que dificulta el trabajo enormemente porque lastra la gestión administrativa y sobrecarga de trabajo al resto de los trabajadores.
Productividad
En cuanto a la productividad coyuntural de final de año los funcionarios critican que se haya pagado, por parte de la dirección del centro, con una desigualdad deliberada para excluir a otros trabajadores a quienes también les correspondería percibirla.
Este plus deriva del reparto del capital que queda remanente por las bajas de los funcionarios a lo largo del año. Este remanente lo puede distribuir la directora del centro, María González Valbuena, actualmente de baja, según su criterio, no así el segundo excedente disponible que se basa en el aumento del IPC en los funcionarios de baja, y que tendrían que cobrar aquellos que no hubieran entrado en la primera distribución. «El centro estaba obligado a tramitar este pago para toda la plantilla», y no lo ha hecho, indica este grupo de empleados.
Sin embargo, desde el sindicato Acaip, que también cuenta con representación en la prisión menorquina han precisado que las diferencias en el pago de la productividad son debidas a un error que se ha cometido en varias prisiones de la geografía nacional, por lo que la secretaría general de Instituciones Penitenciarias lo está subsanando.
Por último, los funcionarios hacen hincapié en la emergencia habitacional que les obliga a compartir vivienda, algo que «ya ha dejado de ser un problema logístico para convertirse en un drama personal». Refieren que algunos funcionarios en baja médica se han visto obligados a dejar los pisos por no poder costearlos debido a la reducción de ingresos porcentuales mientras no trabajan.
Menork338El problema de la vivienda es precisamente por haber desaparecido el estado del sector y haber dejado integramente el sector en manos de los mercados...y los mercados tan solo buscan capitalizar su inversion...y mas, y mas y mas.En el momento que se permitio la venta de vivienda publica en el mercado libre, se acabo!.y no solo es en España, es en todo el mundo occidental, en todas las democracias liberales...en cualquier lugar donde se haya liberalizado el sector.