En función de la hoja de ruta que ha trazado el Ayuntamiento de Es Migjorn Gran, la playa de Sant Tomàs y su contigua de Sant Adeodato disfrutarán este verano de un servicio de lavapiés que emanará agua salada, lo que hará que cristalice así un proyecto que se empezó a esbozar en 2022 con el objeto de no malgastar recursos hídricos (en el caso, agua corriente; entonces ya se optó por cerrar tales sanitarios, dados los problemas de suministro que hubo en la Isla).
El proyecto, que se adapta a la normativa del Plan Hidrológico de Balears, cuyo coste asciende a 88.000 euros –aunque el planteamiento primigenio lo cifraba en 38.000– y se financiará en parte con fondos provenientes de la Unión Europea (UE), fragmentará su ejecución en dos fases.
La primera fase comprende labores de perforación. Se excavará un pozo, en el camino peatonal que conduce a la playa, en un punto situado a unos 10-15 metros de distancia del arenal, que conectará el agua del mar con el lavapiés. Esta intervención debe estar licitada, adjudicada y ejecutada con antelación al 31 de marzo. De lo contrario, se perderá parte de la financiación, la que aporta Europa, detallan desde el Consistorio migjorner.
Concerniente a la segunda fase, que el concejal de Hacienda, Turismo y Medio Ambiente de Es Migjorn Gran, Toni Borràs, «espera» esté concluida para el mes de junio, lo que permitiría empezar la temporada veraniega con normalidad, consiste en conectar el pozo con los lavapiés, que recibirán así de modo directo el agua de mar.
El sistema se valdrá de placas solares para su funcionamiento, que se situarán arriba del pozo. Contabilizando ambas playas, serán «siete lavapiés en total», indican desde el Ayuntamiento.
Pendientes de Costas
El retraso de dos años en relación a los plazos de inicio previstos lo atribuye el Ayuntamiento de Es Migjorn Gran a un traspaso de competencias a nivel administrativo, que motivó que Costas estuviera «un par de años sin decirnos nada». Una vez solventada esa traba, ya existe margen para maniobrar, precisan desde Es Migjorn Gran.
Hasta la fecha, Calvià, en la vecina isla de Mallorca, es el único municipio balear que cuenta con este servicio de duchas y lavapiés sostenibles que hace uso de agua del mar.
Hasta el gorroTan difícil es llevarla con cubos ? Ahhhh, sí, ahora todo lo quieren pulsando botones sin sudar una gota...