«Hace cien años que mi familia vive junto al acantilado y sabemos, desde siempre, que existe un cierto peligro. Otra cosa bien distinta es que un viernes, a las nueve y media de la noche, llame a la puerta un policía local para notificarnos que se ha revisado el acantilado y que estamos en peligro. Todo ello mientras no paraba de llover y no se nos ofrecía ninguna alternativa». Es el relato de una vecina de El Fonduco –el pequeño núcleo del puerto de Maó perteneciente a Es Castell– sobre una vivencia que califica de «muy desagradable».
Esta persona reconoce que el desprendimiento mortal de Cala Sant Esteve, junto con las persistentes lluvias, les está empezando a generar «verdadero miedo». Por ello se plantea, junto a su familia y algunos vecinos, la posibilidad de actuar por su cuenta. «Cada dos o tres años limpiamos de piedras todo el perímetro de nuestra casa. Pero ahora estamos pensando que, si la administración responsable no hace nada, tendremos que contratar una empresa de nuestro bolsillo para que nos ponga una red, una malla o lo que sea necesario... Así no podemos vivir».
El problema de fondo para estos vecinos se deriva del desconocimiento sobre a quién corresponde la titularidad –y consecuente responsabilidad– del acantilado. «Nunca han hecho ningún tipo de mantenimiento, pero yo no puedo actuar sobre el trozo que tengo detrás y sobre mi casa porque no es mío» y añade que, por seguridad, «si el propietario no actúa y no se le obliga» debería encargarse el Ayuntamiento, de forma subsidiaria –y posteriormente repercutirle los gastos al propietario–.
Con todas estas dudas y temores, algunos vecinos ya se han dirigido formalmente al Ayuntamiento de Es Castell y otros lo harán en los próximos días. «Queremos que los técnicos revisen el estado del acantilado y nos digan quién debe actuar, pero hay que tomar las medidas que sean necesarias». También demandan revisiones periódicas por parte de las autoridades competentes y que actúen para garantizar la seguridad de los vecinos.
A la espera de los técnicos
El alcalde, Lluís Camps, visitó El Fonduco este martes y hoy miércoles se volverá a reunir con los técnicos. El objetivo pasa por determinar «qué medidas se deben tomar, quién se responsabiliza en primera instancia y qué administración debería hacerlo. Estamos recabando la información para ayudar a los vecinos», expone Camps.
En relación con el hecho de que el pasado viernes noche un policía llamara puerta por puerta a vecinos de El Fonduco, Camps expone que se le envió «por precaución. Se trató de una recomendación. Si tenemos conocimiento de que puede haber un peligro, nuestra obligación es la de avisar; pero tenemos que poder analizar si el peligro es o no tan grande como puede parecer», explicó el alcalde para finalizar.
BASTA CON LEER Y VER COMO ACTUAN EN LA NOTICIA Y COMENTARIOS DE HOY SOBRE LA RUINA TOTAL DEL MATADERO DE MAHON Y DE CIUDADELA Y DE SUS AGROINDUSTRIAS Y GANADERIAS (Llocs y granjas). PARA VER QUIENES NOS GOBIERNAN CON MAS DE 350 MILLONES DE EUROS CON MAS DE 1.60O FUNCIONARIOS ETC. CON UNAS INSTALACIONES SOBREDIMENSIONADAS ETC. Y LA QUE HAN MONTADO " TODOS FUERA" EN DONDE MUCHAS PERSONAS NO SABEN DONDE IR, DE PENA Y RABIA.