Hasta veinticinco clubes o entidades deportivas de Maó han iniciado –o iniciarán en futuras semanas– una diáspora obligada, que asumen con ‘deportividad’ y resignación, que motivan las obras de rehabilitación que han empezado esta semana en el Polideportivo Municipal de Maó, su ‘base de operaciones’, que consistirá en la sustitución de la cubierta de la pista central, provista de amianto, material ya prohibido para cualquier construcción en nuestro país, entre otras intervenciones.
Un exilio que se prolongará hasta el próximo mes de mayo, estima el Ayuntamiento de Maó, propietario de la instalación, y que propiciará que los clubes-usuarios afectados se dispersen en diez espacios distintos: IES Cap de Llevant, IES Pasqual Calbó, CEIP Mare de Déu de Gràcia, CEIP Mateu Fontirroig, CEIP Sa Graduada, Pavelló Sínia Costabella, Pavelló Menorca, Recinte Firal, pista y local del Camí d’en Barrotes y pista de Sant Climent.
Significar que en las últimas horas, según explican desde el Ayuntamiento, se ha producido una revisión en la distribución de los recintos y enclaves de inicio asignados, que en principio afecta a la totalidad de clubes enfrascados en este exilio obligado. Desde el Consistorio insisten en que se ha podido solventar la situación y satisfacer la demanda de instalaciones existente.
Resignación de los clubes
En lo que atañe a los clubes, y en función de las diversas voces que ha pulsado este diario, se percibe que por lo general se asume la coyuntura, aunque sea con cierta resignación. «Entendemos que debe hacerse la obra, con lo que eso implica», coinciden los consultados. Se trata, en cualquier caso, de una mudanza con impacto dispar puesto que hay entidades que utilizan el ‘poli’ como cancha única –serán las más perjudicadas– y otras de forma parcial, esto es, que compaginan su actividad con otras pistas, ya sea propia o también de prestado.
Así, el CV Maó deberá mover a sus seis equipos en tres o más pistas (Pavelló Menorca, Cap de Llevant y Mateu Fontirroig, seguras). «El Ayuntamiento nos ha ofrecido alternativas y no hay queja, pero a nivel de organización y logística sí afecta la situación», expone su presidente, Ramón Saura. Un paradigma con idéntico reflejo en otros clubes.
En el caso de la UD Mahón, por contra, este éxodo provisional es casi una ventaja. Solo afecta a sus niños de la ‘escoleta’ –unos 35– que entrenarán ahora en el Pavelló Menorca. «Y allí tendremos toda la pista, no media, como nos sucedía con el ‘poli’», detalla la coordinadora del club, Irene Olives. «Los padres aceptan la situación», añade en relación a lo que son afectados ‘colaterales’. Asimismo se da en el resto de clubes.
Para La Salle Maó, con pabellón propio y que recurre al ‘poli’ cuatro horas por semana, esta indisponibilidad del recinto «no es un problema», cita su director deportivo, Gino Rovellada, mientras que para la escuela de patinaje de la Unión, inmersa en la preparación del Balear, sí lo es, pero por no tener convenio para el uso de la instalación.
«Lo pedimos cuando lo necesitamos (el ‘poli’) y pagamos, ahora vamos al polideportivo de Es Castell, también pagando», precisa Liber Olives. Respecto a no poder contar con el ‘poli’ hasta mayo, «entendemos que la obra debe hacerse, no es resignación, sino colaboración», concluye.
@ CPP açò de perquè no ho fan s'estiu es molt fácil sa empresa que ho fara està especialitzada a retirar aquest material tan contaminant i per açò té que ser quan estan enho tu quan necessites fer reformes a casa teva tens l'oficial que necessites? en quan no han avisat és mentida el que passa que hi ha molts que critiquen per criticar