Recepcionada la obra hace tres meses todavía no hay fecha para su inauguración. Más al contrario la nueva residencia geriátrica, con 120 plazas disponibles, que se ha levantado junto a los antiguos cuarteles de Santiago, en Maó, excede de los tres años de retraso para su puesta en funcionamiento a los que se sumarán al menos tres trimestres del ejercicio en curso. Se ha tenido que licitar un nuevo contrato para corregir deficiencias observadas en su interior, más concretamente en la cocina, por un precio de 75.000 euros.
El traslado de los residentes en el viejo centro del Consell, en la avenida Josep Anselm Clavé, a la nueva infraestructura sanitaria que parecía inminente, tendrá que esperar.
La gerencia del Consorcio de Recursos Sociosanitarios y Asistenciales de Balears, dependiente del Govern, justifica la actual situación por «la acumulación de errores de planificación procedentes de la legislatura anterior», explican desde este organismo. Como consecuencia se ha tenido que reestructurar el plan de ejecución de las obras en varias ocasiones y el Ejecutivo que preside Marga Prohens ha tenido que asumir el sobrecoste económico de los materiales «para corregir un proyecto que presentaba carencias desde su origen», afirma.
Las dos modificaciones derivadas de los errores de planificación que denuncia el Consorcio balear han supuesto la incorporación de una partida de 560.000 euros y otra de 930.000 euros, que suman prácticamente 1,5 millones hasta sumar un presupuesto final de 15,4 millones.
La Conselleria de Familias y Bienestar Social atribuye, además, como otra causa del acusado retraso, a problemas derivados de la instalación eléctrica para la conexión de una parte del equipamiento del geriátrico, con la retirada de un transformador, que mantuvieron paralizada la obra durante algo más de medio año. Constan también problemas técnicos relacionados con los licitadores «que se están resolviendo», es decir todos los procesos administrativos, desde la cesión del edificio hasta la organización del personal, así como deficiencias generales que tienen carácter prioritario porque inciden en la seguridad de los futuros usuarios y trabajadores.
Problemas en la cocina
La construcción de la cocina se erige como una de las cuestiones de mayor relevancia puesto que la que se ha levantado tiene problemas de accesibilidad y espacio, no cumple con la legalidad vigente y precisa el refuerzo de los sectores que la componen, observan desde el organismo público. Es por ello que se ha tenido que lanzar la nueva licitación específica para esta infraestructura básica del nuevo geriátrico de Santiago que además cuenta como problema añadido la paralización de su equipamiento, disponible desde el pasado diciembre, pero que todavía no ha podido instalarse.
La empresa adjudicataria tendrá un plazo de ejecución de un mes, por lo que no será, probablemente, hasta finales de mayo cuando esté lista.
La Conselleria de Familia y Servicios Sociales ha subrayado que estos trabajos pendientes cerrarán «la mala planificación heredada» en relación a las obras que arrancaron hace ya cinco años, «y dotar de rigor a un proyecto que se ha tenido que modificar «varias veces» para asegurar su viabilidad y su puesta en marcha definitiva.
Marchando foto del influencer con el sobrecoste