Unos por otros y la casa sin barrer. El llamativo retraso que están acumulando las tres promociones de pisos sociales que se están construyendo en Menorca han desatado el aspersor: los sectores se apuntan entre ellos y los políticos a sus predecesores.
Hasta la fecha tanto el Govern como los constructores vienen apuntando a un culpable común, la complejidad de los proyectos que se aprobaron en la anterior legislatura, en la que se primaban construcciones experimentales con materiales –como el marés o la carpintería de madera– que dificultan la ejecución por problemas de desabastecimiento y mano de obra especializada.
El señalado es en primer lugar el Instituto Balear de la Vivienda (Ibavi), que ya ha cambiado de criterio y prima agilizar la construcción con soluciones arquitectónicas sencillas. Pero detrás hay otro sector en la picota, el que diseña las obras, los arquitectos.
Mismo retraso y sin ‘marès’
Desde el colegio oficial balear, su presidente en Menorca, Llorenç Seguí, se alinea con los argumentos de la Conselleria, apunta a las exigencias que prácticamente se imponían en el pasado mandato y que ralentizan el proceso constructivo, aunque también apunta a la falta de mano de obra cualificada. Ese en ese punto en el que fuentes consultadas del sector son mucho más tajantes.
«Hay un colapso del sector de la construcción, la falta de disponibilidad de industriales y la batalla entre constructoras, que se roban mano de obra, es la principal causa del retraso». Ponen un ejemplo claro, el de Sant Lluís, donde no hay ni un bloque de marès y se está moviendo en plazos de demora muy similares al resto de promociones.
En vez de realizar una edificación eficiente, rápida y económica la normativa dice que tiene que ser con materiales tradicionales ( mares de Mallorca) y ventana de madera ( lo menos eficiente y con más mantenimiento) Encareciendo notablemente una construcción que tendría que ser rápida, económica y eficiente energéticamente . Así no hay manera de construir pisos, que con una construcción moderna y menos burocracia ya estarían en funcionamiento y no estaríamos hablando de años sino de semestres.