El Ayuntamiento de Maó asegura que se han incrementado «de forma notable» las instancias de particulares que advierten de la necesidad de desbrozar el acantilado del puerto de Maó, más aún después del luctuoso episodio de Cala Sant Esteve. Así se recoge en la justificación del contrato iniciado para la actualización del proyecto, redactado en 2022, para el desbroce de tres zonas en las que no existen dudas sobre su titularidad municipal. Estos tres tramos comprenden desde la nave de Xoriguer hasta la Colársega. El documento ha sido redactado por un ingeniero municipal del departamento de obra pública.
Desde el equipo de gobierno, la teniente de Alcaldía de Hacienda y Ciudad, Elena Costa, admite que recientemente hay más instancias presentadas, sin llegar a ser una avalancha. Son casos de personas preocupadas por el hecho que haya caído alguna pequeña piedra o arenisca en su patio trasero, por citar un ejemplo. Estas situaciones generan inquietud, más ahora con los últimos desprendimientos que se han producido tanto en la zona de Xoriguer como en Es Castell.
Los problemas de falta de personal técnico en el área de Urbanismo del Ayuntamiento de Maó dificultan poder atender todas estas solicitudes de actuación o de resolución de dudas. Por este motivo, se ha optado por la contratación de un técnico externo al Consistorio para ofrecer una respuesta a estas instancias de vecinos y a la gestión diaria en todo lo relacionado con el acantilado, como puediera ser algún particular que quiera actuar en su tramo. Cabe recordar que el Consorcio del Acantilado carece, desde hace ya muchos años, de personal propio y que las cuestiones relativas al cantil han sido asumidas por trabajadores de la administración municipal.
ClaritoEl ayuntamiento lleva al menos 40 años metiendo dinero ¿en nuestra ciudad?, y ahora nos damos cuenta que tanto gasto no luce en ninguna parte. Lo básico sigue sin resolverse. Dinero tirado.