Una ‘macrocisterna’ en cinco polígonos
Uno de los proyectos que el Consell ha puesto en marcha para incrementar sus recursos hídricos atañe a los polígonos industriales de cinco municipios (Maó, Alaior, Sant Lluís, Ferreries y Ciutadella). El plan es instalar una especie de balsa bajo el suelo de asfalto que acumule el agua de lluvia que ahora se pierde por el alcantarillado o inunda las calles. Los cálculos iniciales estiman que la recogida en esos cinco municipios permitiría recuperar 700.000 metros cúbicos al año, un 20 por ciento de lo que actualmente se pierde y el equivalente a 280 piscinas olímpicas.
Más agua desalada en Ciutadella y en Maó
Conectar la desaladora de Ciutadella al casco urbano, lo que permitirá reposar a los pozos sobreexplotados del municipio y así colaborar en la restitución de los acuíferos afectados, es otra de las medidas decretada como obra de urgencia por parte del Govern balear. El proyecto contempla conectar la planta desalinizadora con el depósito de Es Caragolí, lo que permitirá llevar agua desalada a la mayor parte de la población, reforzando así el abastecimiento. Al margen, se ha empezado a proyectar la desaladora de la zona de Llevant.
Optimizar el agua regenerada por depuradora
Actualmente, y según datos del Consell, se malgasta el 93 por ciento del agua de la Isla que se depura, por lo que unos de los objetivos es conseguir reducir ese porcentaje. Las causas son los altos índices de salinidad del agua debido a la intrusión marina y una evidente ineficiencia estructural, que impide transportar el líquido para que se use en el riego de jardines, campos de golf, agricultura... Al año se pierden en el mar 8.000 millones de litros de agua. Enmendar esa ‘sangría’ y mejorar el estado de las depuradoras, prioritario.
Renovar las tuberías y mejorar la red de suministro
Menorca cuenta 850 kilómetros en tuberías que distribuyen el agua de la Isla. Sin embargo, ya sea por lo antiguo de la red de suministro o por falta de mantenimiento de la misma, se calcula que la cantidad de líquido que se malgasta es ingente. Por ejemplo, en Maó, según datos del Obsam, se pierde uno de cada cinco litros. En otros municipios la dinámica es similar. Renovar o mejorar la red se antoja clave. Por otra parte, los consumos no registrados o la inexactitud de viejos contadores –de ahí a que se abogue por digitalizarlos– son otra losa.
@luis63 ¿ A qué parking te refieres? En los pisos de Borja Moll?, si es así muy bueno para los edificios no es precisamente .