Cuando parecía que, después de más de una década con partida sin ejecutar en los presupuestos del Consell, se desencallaban los trámites para la futura estación de autobuses de Ponent, el Ayuntamiento de Ciutadella se descuelga ahora –en rigor el pasado 21 de enero– con «diversas consideraciones técnicas» para enmendar el anteproyecto difundido en febrero de 2025. Son pegas que amenazan con retrasar todavía más el proceso, además de exasperar al departamento de Movilidad de la institución insular, al que se le acumula el trabajo en varios y trascendentes frentes.
El conseller Juan Manuel Delgado expuso el estado de la cuestión en el último pleno insular con ese orden cronológico que caracteriza sus contadas intervenciones, en este caso en respuesta a la interpelación presentada por el Grupo Socialista. La principal novedad de su relato constituye en la práctica un tirón de orejas al Consistorio para argumentar los motivos por los que todavía no se ha iniciado la licitación de la redacción del proyecto ejecutivo, que cuenta con una partida de 200.000 euros en los presupuestos del Consell para 2026.
En diciembre del año pasado se reunieron el Consell y el Consistorio para avanzar en la necesaria cesión de los terrenos por parte del segundo. «Ante el silencio del Ayuntamiento», explicó Delgado, el 19 de enero se registró la entrada en las dependencias municipales de un escrito oficial reclamando la cesión de los terrenos para poder encargar la redacción del proyecto. Por el momento no han recibido respuesta por el cauce oficial a esa petición y, en un correo fechado el 21 de enero, el Ayuntamiento sorprendía poniendo pegas al anteproyecto para habilitar la estación en la zona del Canal Salat. En esas fechas el Consistorio negaba que se estuvieran poniendo trabas.
«Situaciones de riesgo»
Después de la llamada de este diario en la mañana de ayer al concejal de Movilidad, Pepe Capella, para conocer la postura del equipo de gobierno ante las acusaciones de Delgado –este llegó a afirmar ante el pleno que el Ayuntamiento tiene el tema «paradito»–; el gobierno municipal emitió una nota de prensa reconociendo, esta vez sí, que siguiendo el criterio de sus técnicos ha trasladado las mencionadas «consideraciones». A saber, que «la entrada prevista presenta una limitación importante de espacio y se sitúa muy cercana a los cines, lo que puede dificultar la maniobrabilidad de los vehículos pesados y generar situaciones de riesgo».
S'estació de bussos ha de ser cèntrica, darrera l'Oar havien dit, d'allà ja surten es bussos que van a Maó i als altres pobles. Hi ha molt de puesto allà, per que tots hi poguem arribar fàcilment, no a s'entrada de des poble, que queda a s'altra punta de Ciutadella.