Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:
El peligro del acantilado

Siete familias de Cala Sant Esteve regresan a casa y otras 13 deberán consolidarla para volver

El Ayuntamiento envía a nueve residentes una orden de ejecución con un plazo de 10 días para desbrozar vegetación y retirar rocas que suponen un peligro

Otros cuatro vecinos, ha explicado el alcalde de Es Castell, Lluís Camps, deben esperar a que terminen pequeñas actuaciones que se están realizando en la zona. | Foto: Josep Bagur Gomila

| Es Castell | |

Siete vecinos de Cala Sant Esteve han recibido este jueves el visto bueno del Ayuntamiento de Es Castell para volver a sus casas. Son los que residen en las viviendas situadas en la zona más alejada del acantilado, en la parte opuesta a la que se produjo el desprendimiento de una roca que el pasado 27 de enero acabó con la vida de un residente mientas dormía en su casa. El Ayuntamiento adoptó una semana más tarde una medida inédita por su contundencia: ordenar el desalojo de todas las casas de Cala Sant Esteve y El Fonduco. Este jueves, parte de los residentes que se vieron obligados a abandonar sus viviendas podrán emprender el regreso a casa.

Otros cuatro vecinos, ha explicado el alcalde de Es Castell, Lluís Camps, deben esperar a que terminen pequeñas actuaciones que se están realizando en la zona en la que viven antes de poder entrar de nuevo en sus viviendas. Una vez se haya asegurado el vial y ejecutado la inspección tras la retirada de posibles piedras sueltas en el acantilado, podrán regresar a casa. Quienes deberán esperar más son otros nueve residentes a los que el Ayuntamiento envió este miércoles una orden de ejecución con un plazo de 10 días para desbrozar vegetación y retirar rocas que suponen un peligro porque amenazan con desprenderse del acantilado.

El Ayuntamiento de Es Castell adoptó el 6 de febrero el desalojo de todas las casas de Cala Sant Esteve y El Fonduco. | Josep Bagur Gomila

Sin seguridad garantizada

Las piezas de hormigón que el Ayuntamiento de Es Castell instaló para evitar que posibles desprendimientos llegaran a la vía pública y causaran daños no garantizan la seguridad total en la zona, ha afirmado el alcalde Lluís Camps. «Era una medida preventiva, pero una vez analizada con más detalle, se ha determinado que, si una roca cayera, estas piezas de hormigón no tendrían suficiente consistencia como para frenar el impacto», ha reconocido Camps, que insiste por ello en la necesidad de que a corto plazo se ejecuten esas dos actuaciones que han pedido a nueve residentes.

En el hipotético caso de que estos propietarios no realicen dichos trabajos —desbrozar vegetación y retirar rocas que suponen un peligro—, Camps ha avanzado que el Ayuntamiento deberá decidir si de forma subsidiaria podría acometer estas actuaciones para acortar el plazo de respuesta en el realojo de los residentes.

Ha reconocido el alcalde de Es Castell las dificultades de la Conselleria de Cooperación Local para encontrar en Menorca geólogos que puedan realizar un estudio específico de la situación para avanzar actuaciones y garantizar la seguridad en las zonas afectadas por el riesgo de desprendimientos. La falta de especialistas disponibles en la Isla ha llevado a la administración a contactar con una empresa de Mallorca que ya ha visitado las áreas de Es Castell perjudicadas. «Estamos a la espera de que envíen el presupuesto para que se efectúe la contratación», ha asegurado Camps, que ha explicado que también están en contacto con una empresa especializada en geología de Catalunya.

Hasta que el Ayuntamiento no cuente con la ayuda de estas empresas, «contrastadas profesionalmente y con una larga trayectoria», ha defendido el alcalde de Es Castell, «no podemos avanzar más, porque no son estas situaciones que entren dentro de las especialidades de nuestro arquitecto e ingeniero». Ha recordado, no obstante, que la empresa que ejecuta los trabajos para dotar a la cala de infraestructuras como el abastecimiento de agua potable y el saneamiento dispone estos días de un geólogo que está realizando en la zona un estudio geofísico para garantizar la seguridad de la obra y recopilar información del entorno.

Riesgo en Cala Figuera

La vuelta a casa de los vecinos desalojados de Cala Figuera tampoco será inmediata. Los trabajos que está llevando a cabo una empresa especializada en trabajos verticales, contratada por el administrador de una de las fincas afectadas por la orden de desalojo emitida la semana pasada por el Ayuntamiento de Es Castell, han permitido detectar una fisura en una roca situada en el solar colindante, lo que supone un riesgo para la seguridad en la zona portuaria.

En Cala Figuera se han ejecutado trabajos de desbroce de vegetación y de retirada de rocas de grandes dimensiones. | Ayuntamiento de Es Castell

Las actuaciones realizadas hasta el momento han consistido en el desbroce de vegetación y la retirada de rocas de grandes dimensiones. «Se ha visto claramente una fisura importante en una de las rocas. Estamos preocupados y este miércoles ya emitimos a la propiedad del solar donde se ha descubierto este peligro una orden de ejecución con un plazo de siete días», ha explicado el alcalde de Es Castell, Lluís Camps.

El primer edil ha advertido que, hasta que no se lleven a cabo nuevas intervenciones que garanticen plenamente la seguridad en Cala Figuera, los vecinos no podrán regresar a sus viviendas.

Las claves
  1. El Fonduco, a la espera del técnico que avale el realojo

    El Ayuntamiento de Es Castell está a la espera de conocer el presupuesto del técnico que ha visitado El Fonduco para contratarlo y disponer entonces del informe técnico que avale el realojo de los vecinos de esta zona portuaria.

  2. Es Castell solicita formar parte del Consorcio

    El alcalde de Es Castell, Lluís Camps, pedirá formar parte del Consorcio del Acantilado del Puerto de Maó para poder incrementar y garantizar la seguridad de los propietarios afectados y ciudadanos en general.

  3. La pasarela de Cala Corb sigue cerrada al tránsito

    La Autoridad Portuaria de Balears mantiene las vallas que prohíben el tránsito en la pasarela que une Cala Corb con el Moll d’en Pons y Calesfonts mientras ejecuta trabajos para garantizar la seguridad en la zona ante el riesgo de desprendimientos del acantilado.

1 comentario

Pepe Luis Pepe Luis | Hace un mes

Cuando se normaliza que en el mercado del lujo se muevan ciertos perfiles franceses o luxemburgueses vinculados a fondos reservados opacos, uno empieza a pensar que aquí, en Menorca, puede pasar cualquier cosa, el terreno está preparado. La Minorque Boutic no es solo turismo de lujo. Esto también va de territorio y de poder. Primero fue, después del recate a la banca y al estado la demolicion controlada de las cajas de ahorro, después la cesión de tres baterías militares con sus acantilados, que parecen casi puertos francos. Después, el goteo constante de capital que va de agroturismo en agroturismo, inflando precios y distorsionando la economía de la isla. Ahora está el mercado del alquiler vacacional, con plataformas como Airbnb prácticamente en su totalidad en sus manos. Y mientras tanto, partidos como Vox hablan mucho de inmigración, pero no dicen nada cuando el territorio cambia de manos por arriba, con traje y notario. Podrían venir profesionales del sector de la seguridad, casi mercenarios; perfiles acostumbrados a viajar a países “coloniales” para tratar temas sensibles, a pasar unos días en fincas de lujo. Y luego pasan cosas en Menorca.

Lo más visto