El segundo enlace de interconexión eléctrica entre Mallorca y Menorca ya tiene un proyecto firme y empieza a dar los pasos de una larga tramitación administrativa que se espera que dé sus frutos con su puesta en funcionamiento en el año 2030. La nueva infraestructura de la red de transporte de energía –reivindicada sin éxito desde hace más de una década– fue presentada ayer con toda la pompa en la sede del Consell. Primeros detalles del diseño: el cable tendrá una extensión de 82 kilómetros, 13,7 en Mallorca, 64,5 bajo el mar, entrada en Menorca por la Punta de Son Oleo, a pocos metros al sur del dique de Son Blanc, y recorrido terrestre de 3,7 kilómetros hasta llegar a la nueva subestación que será necesario levantar en la ciudad de Ponent.
El proyecto, con una inversión prevista de más de 220 millones de euros, está incluido como actuación obligatoria en el borrador de la nueva planificación de inversiones en la red de transporte para el periodo 2025-2030, que se prevé aprobar definitivamente a finales de año. Está llamado a propiciar un salto de gigante en la descarbonización del sistema eléctrico insular. No en vano, su puesta en marcha permitirá reducir drásticamente la necesidad de producción mediante la quema de combustibles fósiles en la central de Maó, que quedará relegada a mera instalación de emergencia, dando paso a una mayor penetración de las energías renovables, en estos momentos ahogadas por la insuficiencia de la red.
El nuevo enlace –es oportuno recordarlo– figuraba ya como actuación vinculante en la planificación de la red para el periodo 2015-2020, pero la rotura del viejo cable en 2017 y el gran apagón de 2018 obligaron a cambiar los planes sobre la marcha para acabar con el aislamiento eléctrico de la Isla. En 2020 entró en funcionamiento la actual conexión y el refuerzo de la red con otro enlace submarino reapareció como actuación no vinculante en la actual planificación 2021-2026. Esta es la historia del segundo enlace, a la que ayer no hicieron ni mención la presidenta de Redeia (la matriz de Red Eléctrica), Beatriz Corredor, y el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, ambos desplazados a la Isla para la señalada ocasión.
Sí destacaron ambos en el acto de presentación del proyecto los avances que se han hecho desde 2021. Red Eléctrica ha invertido ya tres millones de euros en los estudios del entorno marino y de carácter técnico ambiental necesarios para la redacción del diseño, que en breve inicia la fase de información pública. «Tiene un mínimo impacto en el paisaje y la biodiversidad», defendió Corredor, mientras Groizard destacaba que «colocamos los cimientos para empezar a hablar de una Menorca renovable, una Menorca que podrá ser autoconsumidora, que recibirá energía renovable de Mallorca y que contribuirá, también, a que el archipiélago balear reciba energía renovable».
Ahorro económico y de CO2
En el acto, que contó con la presencia, entre muchas otras autoridades, del presidente del Consell, Adolfo Vilafranca, la alcaldesa de Ciutadella, Maria Jesús Bagur, el conseller balear de Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, y el delegado del Gobierno en Balears, Alfonso Rodríguez, se destacaron las bondades de contar con un doble enlace eléctrico. En resumen: refuerzo de la garantía de suministro, máxima integración de las energías renovables, reducción de unas 154.000 toneladas de emisiones de CO2 al año y un ahorro económico para el sistema eléctrico de unos 36 millones anuales.
Cruzan los dedos para que el trazado no genere tanta polémica como en Mallorca
Las claves
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Un trazado terrestre minimizado pero que requerirá expropiaciones
La solución adoptada implica una reducción del trazado terrestre inicialmente previsto de casi 1,9 kilómetros, pero serán necesarias numerosas expropiaciones.
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Un ahorro de 154.000 toneladas de CO2 y 36 millones de euros al año
Reducir las necesidad de combustión fósil en la central supondrá ahorrar la friolera de 154.000 toneladas en emisiones de CO2 y 36 millones de euros al año .
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82 kilómetros de cable: 64,5 de ellos bajo el mar y 17,5 por zona terrestre
El enlace tendrá 82 kilómetros de largo, 64,5 debajo el mar, con una profundidad máxima de 146 metros y el resto en tierra, 13,7 en Mallorca y 3,8 en Menorca.
Jesús es bóHi ha coses que sí s'expliquen a la notícia, si fas l'esforç de llegir-la...