El pionero sistema de almacenamiento que se está construyendo junto a la subestación de Es Mercadal no entrará en funcionamiento hasta finales de año. Según el último calendario facilitado ayer por Red Eléctrica, la instalación de los módulos que conforman las dos baterías –en marcha desde finales de enero– no concluirá hasta el verano de 2026 y después será necesario un «largo periodo de pruebas» que no se prevé que termine hasta las postrimerías del año en curso, rozando el plazo máximo para ejecutar esta actuación incluida en el plan vinculante de inversiones en la red de transporte eléctrico para el periodo 2021-2026.
Esta inversión de 50 millones de euros, cuya obra civil arrancó en febrero del año pasado, fue la alternativa por la que en 2020 apostaron el Ministerio para la Transición Ecológica y Red Eléctrica tras dejar fuera de las actuaciones vinculantes el demandado segundo enlace submarino entre Menorca y Mallorca. Esta solución intermedia, por así llamarla, es compatible con el futuro segundo cable, y –al igual que este, pero en menor medida– permite aumentar la seguridad de suministro, minimizando el efecto de grandes apagones como el de 2018, e incrementar la capacidad de transporte del enlace actual.
Este nuevo elemento integrado en la red de transporte está compuesto por dos grupos de baterías de 25 megavatios cada uno y suman una capacidad de almacenamiento de 37,5 megavatios hora. Ocupan una extensión de 11.000 metros cuadrados. Su funcionamiento autorizado es de reserva del sistema, en palabras sencillas. Solo podrán ponerse en marcha cuando haya un fallo en la red. Sin embargo, su mera presencia cargada ya permite doblar la capacidad de transporte del enlace actual minimizando la necesidad de la central de Maó y facilitando la evacuación de energía en las plantas renovables instaladas en la Isla.
Es lo que tienen "los experimentos". Menorca, laboratorio experimental.