Las dos únicas balsas de regantes existentes en Menorca que utilizan agua depurada para la agricultura no pueden abastecerse de las depuradoras con las que están conectadas. El motivo es el excesivo nivel de salinidad. Lo confirma a este diario el director general de Agricultura del Govern, Fernando Fernández, quien expone que, en ambos casos, «hace dos semanas que no podemos inyectar agua» proveniente de las depuradoras.
En el caso de la comunidad de regantes de Ciutadella Sud, Fernández expone que las analíticas indican que, tras las intensas lluvias del invierno, a mediados de febrero se detectó que el agua que llegaba de la depuradora presentaba un nivel de salinidad de más de 4.000 Milisiemens por centímetro (mS/cm), cuando el límite máximo es de 3.000, precisamente el nivel que presenta el agua embalsada.
En la balsa de la comunidad de Camí de Tramuntana de Es Mercadal la situación podría parecer más grave: presenta un índice de 13.000 mS/cm en alguno de los puntos analizados.
Fernández expone que el cierre de dicho caudal también permite que el agua que permanece en las balsas ahora mismo sí se pueda utilizar para el riego y añade que las lluvias de los meses pasados han tenido un «doble efecto beneficioso». Por un lado, las precipitaciones que caen dentro de las balsas ayudan a llenarlas y a reducir su salinidad. Por el otro, la mezcla del agua de lluvia con la de la depuradora también rebajó la proporción de sal.
Estado actual de las balsas
Para poder valorar los efectos de esta situación, resulta fundamental comprobar el estado actual de ambas balsas. En el caso de la del Camí de Tramuntana de Es Mercadal, el director general informa que se encuentra «en torno al 75 por ciento de su capacidad», la proporción correcta «para que haya circulación.
En el caso de la de Ciutadella, entre noviembre y febrero la balsa se pudo llenar hasta un 55 por ciento, «cuando lo óptimo sería que estuviera entre el 70 y el 80 por ciento, para que pudiera haber rotación», concreta Fernández.
El director general también informa de que el agua acumulada en ambas balsas se puede utilizar para regar (la de Ciutadella está en el límite con 3.000 mS/cm y la de Camí de Tramuntana sobre los 2.400); pero el problema recae en el hecho que no se pueden rellenar con nuevas aportaciones de agua depurada.
En este punto resulta clave el agua acumulada. En el caso de la de Mercadal alguno de los miembros de la comunidad de regantes se muestra tranquilo. Expone que con la reserva actual (75 por ciento), aunque no llegue más de la depuradora, tienen el riego asegurado para primavera.
Mucho más preocupados se muestran los de Ciutadella. El hecho de que la balsa apenas supere la mitad de su capacidad (20 puntos por debajo del punto óptimo) puede poner en jaque no solo los cultivos plantados actualmente, sino también los de verano e, incluso, el mantenimiento de su cabaña bovina.
Preocupación en el campo
A pocas semanas de iniciar la temporada de riego, algunos de la quincena de miembros advierten que, si no se soluciona el problema, durante la primavera deberán reducir la producción de forraje para las vacas y el próximo verano no podrán plantar ni la mitad de lo que sembrarían si contaran con el agua de la depuradora.
Si no pueden autoabastecerse de forraje para los animales, exponen que deberán elegir entre comprarlo o reducir las cabezas de ganado. Otros afectados apuntan que son pocas las alternativas. Argumentan que regar de pozo es caro y poco sostenible. Además, se preguntan de qué sirve toda la inversión y gasto que supone la depuradora si no pueden utilizar su agua ni para regar.
Pero quizás lo que más preocupa en la comunidad de regantes de Ponent es que el problema se repite (en abril del año pasado ya se produjo una situación muy parecida) y que, si se prolonga en el tiempo, puede provocar que llocs afectados deban cambiar sus sistemas de gestión, reenfocar el modelo de negocio o, incluso, plantearse el cierre.
Bond,JamesSegún lo que dice usted, el caso de Fornells parece quedar claro. ¿Pero en Ciutadella?. Por otra parte, si las residuales de Fornells se llevan hasta Es Mercadal, y la causa de la salinidad es la entrada de agua de mar por las juntas... ¿Nadie se ha dado cuenta de que la estación de bombeo trabaja mas de lo razonable?