La presión náutica sobre las playas menorquinas se ha disparado en un plazo de tiempo asombrosamente corto. El informe «Uso público de las playas de la Reserva de Biosfera 2025», elaborado por los técnicos del departamento de Medio Ambiente del Consell, alerta de que en menos de una década, desde el verano de 2017, «se ha constatado un incremento del cien por cien en el número máximo de embarcaciones».
Dicho de otra forma, en esos ocho años se ha doblado el resultado del recuento manual de los trabajadores de campo en el que se basa el estudio, centrado en los principales arenales menorquines y ejecutado con una metodología estandarizada en distintos días y franjas horarias de los meses de julio, agosto y septiembre.
Hasta 1.587 embarcaciones
El informe sitúa ese número de máxima concurrencia de embarcaciones fondeadas –con boya o ancla– en 1.781, aunque existen algunas duplicidades que, una vez depuradas, reducen ese conteo a 1.587. Cabe destacar que son menos de las registradas en los años posteriores a la pandemia y, en ese sentido, los autores señalan que este indicador está muy influenciado por la meteorología de los días de recuento, lo que puede explicar las oscilaciones que se registran entre años, si bien una perspectiva más amplia revela un indiscutible repunte de la presión náutica.
También resulta pertinente subrayar que el análisis, que en verdad se centra en las playas y no en la presencia de embarcaciones –es una información complementaria–, solamente aborda 54 arenales, menos de la mitad de los 119 que, según la Agencia Menorca Reserva de Biosfera, ofrece el litoral menorquín.
El informe, del que este diario ya se hizo eco en una primera entrega la semana pasada, ha generado cierto malestar entre los responsables políticos del departamento de Medio Ambiente. Aunque sin discutir sus contundentes conclusiones, aseguran que contiene inexactitudes, lo que no ha impedido su publicación en la web del órgano gestor de la Reserva de Biosfera.
El estudio sitúa un año más Es Grau como la playa con más presencia de embarcaciones, hasta 177 a la vez, seguida de La Vall, con 132, y Es Canutells, con 75. La media de las 54 playas monitorizadas se acera a las 30 embarcaciones y el grupo más numeroso de playas registró entre 20 y 40.
Los autores hacen hincapié en que normalmente estas embarcaciones no se acercan a la arena, por lo que no se consideran una fuente de llegada de usuarios, sin bien «provocan presión en el medio marítimo y un impacto ambiental y paisajístico relevante».
I espera... encara sera pitjor en 10 anys mes! I pots estar segur que seran pocs es menorquins. Lo guapo que era anar a fer volta a Menorca s'agost i trobar llauts amb menoquins i poca cosa mes!