El sistema de recogida selectiva de residuos avanza hacia un modelo mixto, en el que tendrán que convivir la recogida domiciliaria por fracciones, que ahora funciona en la totalidad de Es Castell y el 72 por ciento de Maó, con los contenedores inteligentes para la materia orgánica.
El puerta a puerta para las zonas de viviendas unifamiliares y los contenedores con tarjeta para las urbanizaciones y las zonas verticales, los bloques de pisos donde hay más densidad de población. Los cubos con el código identificativo por lo tanto no se extenderán a todos los residentes. El próximo plan director sectorial 2027-2032 para la gestión de residuos de Menorca contemplará ambos sistemas de recogida separada eficiente.
La ambientóloga y técnica del Consorci de Residus i Energia, coautora del plan aún vigente, Catalina Pascual, avanzó esta hoja de ruta en una reciente mesa redonda del ciclo «Viure dins del dònut», que organizan GOB, la fundación Menorca Preservation y el Ateneu de Maó.
De hecho, el departamento de Medio Ambiente, Reserva de Biosfera y Cooperación del Consell ya refleja en su presupuesto la adquisición e instalación de esos contenedores inteligentes para depositar materia orgánica en seis localidades, todas excepto Maó y Es Castell; son los municipios que a lo largo del año pondrán en marcha un nuevo contrato de recogida selectiva.
Sin embargo, si no existe un control sobre la materia orgánica que se tira –una fracción clave, ya que representa más del 40 por ciento de los residuos de la bolsa de basura–, resulta muy difícil efectuar un seguimiento sobre si se separa bien o mal en origen; tampoco se puede penalizar o bonificar al ciudadano.
Con los contenedores inteligentes se pierde la trazabilidad que ofrece el puerta a puerta. La técnica del Consorci defiende que, al igual que existen contadores de luz o de agua, debe existir esa posibilidad de hacer un seguimiento de la generación de la basura.
Del mismo modo, José Manuel García, teniente de alcaldía de Servicios Urbanos y Medio Ambiente de Maó, opina que el uso de los contenedores inteligentes no es «tan efectivo» como el puerta a puerta en cuanto a la separación en origen de los residuos.
También en la casa ateneísta, pero dentro del ciclo «Les institucions informen», el concejal afirmó que Maó completará el despliegue del puerta a puerta, que permite «individualizar» el acto de depositar la basura.
El Consistorio, afirmó, ha explorado la posibilidad de modificar el contrato actual pero no es posible, podría derivar en «indemnizaciones millonarias», advirtió, por lo que se descarta instalar contenedores inteligentes en las zonas que faltan por adherirse al puerta a puerta. Estas son parte de la calle Fort de l’Eau, Borja Moll, Andrea Doria y los barrios de Ses Vinyes y Avinguda Menorca.
Tampoco es posible detener el despliegue del nuevo sistema de recogida de basuras y dejar esas fases 8 y 9 sin ejecutar, Maó necesita aumentar el porcentaje de esa separación en origen, subrayó García, «vamos muy justos», ahora mismo esa proporción es del 50 por ciento, cuando la ley estatal marca un mínimo del 55 por ciento del peso de los residuos preparados para su reutilización en 2025, porcentaje que sube al 60 en 2030, y al 65 por ciento en 2035. Es Castell, con el puerta a puerta, lo supera ampliamente, con más del 80 por ciento, y el resto de municipios incumplen, están entre un 30 y un 40 por ciento.
«Necesitamos dar un empuje y dejar los contenedores en la calle es contraproducente», afirmó el responsable de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Maó. Antes del puerta a puerta el porcentaje «no se movía» de entre un 20 y un 26 por ciento.
En la actualidad, de las 16.545 viviendas de Maó hay 4.822 pendientes de implantar la recogida a domicilio mediante cubos identificados; del total de 11.485 comercios, también quedan 4.044 por sumarse. De los 28.030 usuarios potenciales del sistema puerta a puerta, quedan según el registro municipal, 8.866 pendientes para implantar un sistema que, añadió García, «creo que sí funciona», aunque admitió que el contrato «era muy ambicioso» y que Maó eligió implantarlo de manera progresiva.
Un contrato al que le quedan cuatro años y que es «complicado, exigente y optimista», opinó el director insular de Medio Ambiente, Mateu Ainsa presente en la tertulia. Aun así la experiencia evidencia que las críticas ciudadanas bajan a medida que se implanta, aseguró el director, quien recordó que «el sistema antiguo de contenedores en la calle dejaba mucho que desear» y el puerta a puerta «que debe pulirse» será «positivo para Maó» y ayudará al municipio a alcanzar las cifras de reciclaje que marca la normativa, «sería triste que no lo lograra después de todo el esfuerzo que ya ha hecho».
Más trabajo en las ‘deixalleries’ en las zonas del puerta a puerta
Las claves
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Contratos municipales
Los ayuntamientos tienen firmados contratos, de distinta duración, y modificarlos o rescindirlos de manera anticipada no es sencillo para las administraciones, puede dar lugar a indemnizaciones millonarias. El Consorcio quiere sincronizarlos.
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Dos fases pendientes en Maó
La recogida puerta a puerta ha llegado al 72 por ciento del término municipal de Maó, quedan dos fases, en barrios poblados como Andrea Doria o Ses Vinyes. El Ayuntamiento prevé acabar de implantarlo para subir el porcentaje de reciclaje y no contempla los contenedores con tarjeta.
Que no vamos a ir a las deixalleries, no es la solución, no es práctico, queremos contenedores para poder tirar a diario todos nuestros restos de cualquier tipo. No vamos a ser menos que el resto de Mahón...Por qué tengo yo que coger coche, sacarlo del parking y ir hasta la deixalleria?? Si todos pagamos el mismo impuesto debemos tener las mismas facilidades, si nos imponen los cubos nos deberían complementar en la zona con contenedores o con camiones que lleven contenedores móviles, me da igual, que busquen otro sistema para bajar cada día nuestros restos. Nosotros no vamos a seguir almacenando mientras el resto no lo hace. En nuestro bloque todos coincidimos que tenemos permanentemente en las cocinas el dichoso cubo, más cajas apiladas, cubo de orgánico, bolsas.. que nos menguan la cocina, aparte de los olores de tanto resto junto. Es muy frustante esta diferenciación, es discriminatorio, deberían quitar el puerta a puerta de todos los bloques de pisos que lo padecemos.