Las dos reservas marinas de Menorca - la del Norte y la de la Illa del Aire - podrán contar, desde principios de verano, con boyas específicas para que amarren las embarcaciones de los centros de buceo durante las inmersiones.
La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Govern acaba de iniciar un periodo de consulta de quince días previo a la redacción de la nueva norma y sus responsables calculan que, si no hay retrasos, se empezará a aplicar a finales de junio o principios de julio. Así lo confirma el director general de Pesca, Antoni Grau.
Grau expone que la decisión definitiva se tomará tras recoger las opiniones de las empresas de submarinismo que trabajan en ambas zonas protegidas. Pero también recuerda que en 2024 los «centros de buceo autorizados realizaron 16.121 inmersiones en ambas reservas marinas de la Isla. Además, en Mallorca tenemos la Reserva de El Toro, donde ya hay 32.000 inmersiones y, si no hubiéramos puesto boyas y turnos, habría sido un desastre».
Responsables de empresas afectadas consultados ven con buenos ojos dicha opción, aunque esperan que se les tenga en cuenta a la hora de determinar la ubicación y el número de boyas que se debería desplegar. «Por supuesto que queremos opinar. Hemos estado trabajando en ello y nos parece buena idea», expone Xavi Boqué de Merak Diving.
En cambio Boqué y otros propietarios de centros de buceo que trabajan en la Illa del Aire no ven necesario establecer turnos de inmersión, ya que en verano «quizás coincidamos tres veces». «Si otra empresa llega antes que yo a un lugar donde tenía programada una salida, me cambio de lugar», añade José Moya de S’Algar Diving.
A diez nudos en la Illa del Aire
La norma también regulará la velocidad a la que podrán navegar las embarcaciones por la reserva de la Illa del Aire. Grau expone que toman como punto de partida el acuerdo unánime alcanzado durante el pleno municipal de Sant Lluís del pasado abril que reclamaba un máximo de diez nudos; pero se muestra abierto a rebajarlo incluso a seis. Respecto a la justificación de dicha limitación, el director general expone la necesidad de reducir el ruido submarino por los efectos nocivos en la biodiversidad marina. «También afecta a los peces y sobre todo en la época de reproducción. Porque hay especies que hacen ruido, como los corvallos (Sciaena umbra) que se reproducen a finales de primavera o principios de verano. Además, el Ministerio reguló la velocidad en Cala Ratjada y diversas reservas más hace casi diez años y los resultados son positivos», argumenta Grau.
Por su parte, la alcaldesa de Sant Lluís valora las declaraciones y el compromiso de Grau y expone que se sienten satisfechos con «el camino emprendido».
Desde que llegó el Conseller La Fuente todo han sido prohibiciones, este señor a que ha venido? Ha defender los intereses de los ciudadanos o a defender sus intereses? Para un Menorquín tener un amarre es prácticamente imposible ya que todo va a subasta y al mejor postor = grandes marinas grandes precios, pero si miramos la familia La Fuente ellos tienen el puerto privado de Addaia y también hemos visto que quiere ampliar las concesiones de los puertos privados a 76/80 años, pues ahora ya sabemos a qué ha venido el Sr La Fuente, aparte de prohibirlo todo.