Menorca estrena la residencia de Trepucó III, un recurso hasta ahora inexistente para la atención a personas con discapacidad intelectual y problemas conductuales graves, lo que ya ha permitido el regreso de tres personas que se encontraban en residencias de fuera de la isla.
El centro se inauguró oficialmente ayer, pero los usuarios se han incorporado desde finales de 2025 de manera gradual y ya ocupan seis plazas de las nueve existentes. Algunos de los residentes proceden de los centros Trepucó I y II tras la reestructuración llevada a cabo antes de la apertura del nuevo espacio, dentro del complejo asistencial de Bintalfa, en Maó.
Las modernas instalaciones de la residencia, diseñada para hacer sentir a los usuarios como en un hogar y no en una institución tradicional. En las imágenes, una sala de estar y la cocina. | Fotos: Gemma Andreu
El grueso de las obras finalizó hace más de un año, pero hubo que acometer algunas modificaciones en los materiales interiores, así como acondicionar el exterior y completar el mobiliario y el equipamiento. Otra ardua tarea consistió en captar el personal sociosanitario para la plantilla, formada por 17 trabajadores y que por primera vez incorpora un psicólogo.
La Conselleria de Bienestar Social abrió bolsas extraordinarias para encontrar el personal cualificado y algunos trabajadores proceden de otras residencias, confirmó ayer la consellera Carmen Reynés durante el acto inaugural, una movilidad habitual en la Administración pero que en el sector sociosanitario pone de manifiesto los problemas que tiene la red asistencial pública para cubrir vacantes.
En este sentido, la consellera de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia, Sandra Fernández, quien asistió ayer al acto, avanzó que su departamento «trabaja en diferentes vías para captar y fidelizar personal» y espera concretar este mes «alguna iniciativa» para la declaración de difícil cobertura de los puestos sociosanitarios, como le pidió el Consell.
La ratio de personal por usuario está muy por encima de lo que marca la ley, no solo en el nuevo centro sino en los tres de Trepucó, destacó la consellera Carmen Reynés, lo que demuestra, añadió, «la apuesta por prestar una buena atención» las 24 horas y durante todo el año.
«Momento decisivo»
Trepucó III está diseñado y pensado para que los usuarios se sientan como en una casa, un hogar, y no «en una institución tradicional», subrayó Reynés. El servicio de Trepucó, en sus tres edificios, suma ahora un total de 31 plazas residenciales; además se ha podido recuperar una plaza de respiro familiar.
Todo ello permite prestar atención a nuevos perfiles «en un momento decisivo», aseguró la consellera Reynés, ya que «en los últimos años se ha detectado un aumento de personas jóvenes con discapacidad asociada y trastornos graves de conducta, así como mayor complejidad en los perfiles asistenciales». Esta realidad, sumada al envejecimiento de las familias y a su necesidad de recibir apoyo profesional «hace necesario reforzar los recursos especializados», concluyó.