La idea que baraja el Ayuntamiento de Maó, y que es uno de los cambios que introducirá en la nueva ordenanza para combatir la suciedad por excrementos en las calles, es que los agentes de la Policía Local puedan requerir a los responsables de animales si llevan encima todo lo necesario para hacerse cargo de sus deposiciones. En el caso de los perros, se debe pasear con bolsas y un botellín de agua –si se quiere mezclada con algún producto de limpieza biodegradable–, para recoger heces y diluir orines, por ejemplo, en mobiliario urbano y fachadas.
No portar estos elementos básicos ya podrá ser motivo de denuncia por el agente, ya que denotarían la falta de intención de cumplir la normativa. «Ahora mismo esto no se contempla», señala José Manuel García, «si no se pilla al infractor en el momento, no se le puede sancionar, con la futura ordenanza el policía podrá pedirte la identificación del perro a través del chip y si llevas las bolsas y la botella».
De todos modos, el edil recalcó ayer que todos estos cambios vendrán precedidos de campañas de concienciación y comunicación a la ciudadanía, así como apercibimientos, no directamente la multa, que no puede ser inferior a lo que marca la ley estatal, como mínimo 500 euros.
García tampoco descarta llevar a cabo acciones como la que él mismo impulsó hace unos años, en 2019, también como concejal de Medio Ambiente, con la distribución gratuita de 3.000 envases plegables para llevar el agua con la que diluir los orines, lo que se denominó el ‘pipibòtil’, que el Ayuntamiento recomendaba llenar con agua y vinagre blanco, una mezcla inocua y desinfectante.
No obstante, con los miles de perros censados en el municipio y sus necesidades de al menos tres paseos diarios, el concejal aboga por «contextualizar» la situación y asegura que «la gran mayoría de los ciudadanos lo hacen bien», pese a lo cual, la minoría más visible y que motiva las quejas de otros vecinos es la que practica el incivismo y ni limpia ni recoge.
La ordenanza actual solo se refiere a los excrementos, no a los orines, y también está anticuada en otros aspectos, por ejemplo contempla el sacrificio de los animales abandonados cuando no se recuperen en el plazo reglamentario por sus propietarios, algo que ahora la ley de 2023 prohibe.
Que les pasa ? Olvidan multar a quien no lleve la palangana para recoger el pipi ?