La violencia global, el ascenso de la extrema derecha, las injusticias sociales, los conflictos bélicos... El mundo arrastra una enorme cantidad de graves asuntos pendientes de resolver que, según reivindicaron este domingo las portavoces de los colectivos que se manifestaron por la mañana en la Isla con motivo del Dia Internacional de la Mujer, castigan de forma especialmente gravosa a una mitad de la población, aquella que es víctima del machismo y de las expresiones hasta ahora irreductibles del patriarcado más enquilosado.
En Maó la concentración arrancó en la plaza Esplanada, con algo más de 150 personas que detrás de algunas pancartas avanzaron hacia la plaza del Carme. Entre ellas varios cargos políticos de las agrupaciones de izquierdas. Una vez en su lugar de destino, la portavoz del colectivo Dones Autoorganitzades de Menorca tuvo en primer lugar unas palabras de recuerdo para Cati Ferrer, mujer muy comprometida con la igualdad que ha fallecido recientememte.
Acto seguido, se leyó un texto humorístico con cariz de denuncia social de los años ochenta, elaborado por María Elena Walsh, en el que se enumeran las razonas por las cuales puedo uno sentirse machista. El documento se recitó debidamente adaptado a la realidad actual, con la aparición de personajes como Putin, Trump o Abascal.
En Ciutadella, las movilizaciones con motivo del Día Internacional de la Mujer tuvieron dos episodios. El primero, por orden cronológico, del colectivo Alcem la Veu para reclamar la igualdad de género dentro de la Iglesia.
El segundo fue el promovido por la Coordinadora 8M, con un recorrido que movilizó decenas de personas entre las plazas de Ses Palmeres y Es Pins. La jornada se completó con un encuentro social y con expresiones artísticas en varios espacios. En uno de los manifesto leídos en esta concentración se aludió a la necesidad de plantar cara «al avance del fascismo, el racismo y el colonialismo» puesto que «ya está afectando nuestras vidas». Se denunció el pleno rendimiento de «un sistema capitalista y patriarcal que necesita la desigualdad para sostener la explotación», algo que golpea de forma especialmente cruel a las mujeres, siempre víctimas de violencia cuando hay contextos bélicos.
Coordinadora 8M apuntó que los gobiernos de derechas recortan derechos y deterioran los servicios públicos «con ataques directos a la autonomía de las mujeres».
Que hagan lo quieran. Cuanto más salen a reivindicar, más denigran a la mujer.