La escalada del precio de los carburantes en los últimos días empieza a trasladarse con fuerza a la economía de Menorca. Mientas los datos oficiales reflejan subidas de hasta el 17 por ciento en el gasóleo en apenas 10 días tras el estallido de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, el sector transporte alerta de que el encarecimiento del combustible está desbordando las previsiones con las que comenzaron el año y amenaza con hacer inviable la actividad si los costes no se trasladan a los precios. El presidente de la Asociación de Empresas de Transporte de Menorca (Astrame), Joaquim Bisbal, advierte de la «enorme preocupación» entre las empresas ante una situación que, teme, se prolongará en el tiempo y que podría superar incluso el impacto que tuvo en su día la guerra de Ucrania.
Los datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico confirman el fuerte incremento que denuncian los transportistas. Desde el día previo al estallido del conflicto hasta este domingo, el precio de la gasolina en Menorca ha aumentado un 9,97 por ciento, mientras que el del gasóleo ha experimentado una subida aún mayor, del 17,2 por ciento en apenas 10 días. Ayer, por ejemplo, en algunas gasolineras de la Isla, el litro de gasolina llegó a rozar los 1,9 euros, mientras que el gasóleo se acercaba a los 2 euros por litro. Este repunte tiene también un impacto directo en el bolsillo de los conductores. Con las cifras actuales, llenar un depósito medio de 50 litros cuesta ahora unos 7,7 euros más que antes en el caso de la gasolina. En el caso del gasóleo, el sobrecoste asciende a unos 13,2 euros por depósito, lo que explica la inquietud del sector del transporte, especialmente dependiente de este carburante.
Ante este escenario, Bisbal reconoce que las empresas no tienen otra alternativa que «trasladar el aumento de costes a sus precios de venta, porque de no hacerlo sería inviable mantener la actividad». Y es que el encarecimiento energético registrado en la última semana altera por completo los costes con los que trabajaban las empresas. La subida no se limita al petróleo, sino que también afecta al gas y a la electricidad, y la evolución de los precios en los últimos días refleja una tendencia claramente al alza que, dada la tensión internacional actual, no parece que se vaya a frenar a corto plazo. De ahí a que el sector transporte considere que el conflicto podría tener un impacto incluso mayor que el que provocó la guerra de Ucrania en los mercados energéticos y que los máximos alcanzados entonces podrían superarse con facilidad en poco tiempo.
A nivel nacional, las patronales del sector ya están solicitando al Gobierno medidas urgentes de contención ante la escalada de precios de los combustibles, que impacta en toda la cadena de transporte y distribución, incrementando los costes logísticos y de producción hasta acabar repercutiendo en el precio final que paga el consumidor. Con el barril de petróleo Brent —de referencia en Europa— superando los 100 dólares y con amenazas de ataques contra la infraestructura petrolera que evidencian que el conflicto está lejos de cesar, empiezan a crecer también los temores a posibles problemas de abastecimiento si la situación se prolonga.
Cuando estalla una estrella en el firmamento también suben los precios en Menorca...