El buen momento al que se referían el lunes agentes del sector lechero insular se tornó, en apenas 24 horas, en otro revés para los ganaderos menorquines. Previamente a la celebración de la reunión de la mesa del sector lácteo que tuvo lugar ayer en Sa Granja, desde Fagme denunciaron que Quesería Menorquina rebaja, desde marzo, un 6,25 por ciento el precio que paga a los payeses por la cuajada.
Esto ocurre días antes de que se celebre la fiesta anual del campo en Alaior y cuando Frisona Balear celebra el crecimiento de la cabaña bovina —2025 cerró con un incremento de 597 vacas lecheras— gracias al empuje que ha dado a los ganaderos la meteorología favorable del último año —a más lluvia, más pastos y menos gasto en piensos—.
La presidenta de Fagme, Catalina Pons, alzó la voz contra la rebaja de precios que Quesería Menorquina ha comunicado a los llocs que le suministran cuajada. En realidad, la empresa lo comunicó a los afectados semanas atrás, «nos informaron que en marzo bajarían el precio, de 3,20 a 3 euros por kilo», bajo el pretexto de que mezclan la cuajada de la Isla con otra de fuera que traen a menor coste y que «si no bajan aquí los precios, no pueden competir con otras marcas».
«Me pregunto cómo es posible que traigan cuajada más barata, cuando la leche se paga más cara fuera que en Menorca», especuló Pons, molesta por la decisión.
También desde Unió de Pagesos criticaron la medida. Su secretaria general, Margarida Llambías lamentó que la medida «es importante y coincide con las subidas de todo aquello que compren las fincas a partir de ahora», ya sea gasoil, fertilizantes, piensos o «todo lo que viene en barco».
El nuevo precio
A partir de marzo, Quesería Menorquina revisa el precio y lo fija en los 3 euros el kilo, y lo desglosa en tres conceptos: extracto seco, pH y células somáticas.
Los 3 euros son el precio base para el extracto seco del 48 por ciento, y se añadirán 0,0721 euros por kilo si, tras los análisis, el pH esté entre 4,60 y 5,35. Asimismo, facturará otros 0,0721 euros por kilo trimestralmente, si el último medio año se ha mantenido una media inferior a las 400.000 células somáticas por mililitro.
Govern
Desde el Ejecutivo autonómico, el director general de Agricultura, Fernando Fernández, lamentó la noticia y lo relacionó con la concesión de ayudas. De hecho, definió la cuestión de la estabilidad de los precios de venta a las grandes industrias como «la sombra negra que tenemos en el sector lácteo».
Fernández hizo una reflexión sobre el plan Provilac, que arrancó en 2021 y cuyo «objetivo fundamental era lograr elevar el precio medio de la leche». Algo que «se logró en un primer momento», pasando de 30 a 48, incluso «a 50 céntimos por litro en algún momento». Pese a que funcionó los primeros años, porque «hubo un compromiso de todas las partes», se habrá demostrado que «a veces las subvenciones sirven para mantener el precio bajo, porque los operadores de una cadena de valor integran las subidas en el precio» y acaban reduciendo lo que pagan al productor. Por este motivo, concluyó, «hay que tener cuidado con el mantenimiento de las subvenciones sin límite».
Quina vergonya! Només volen que visquem des turisme i se un parc temàtic per ells