El Aeropuerto de Menorca ha cerrado su peor invierno en años. El recorte generalizado de la oferta de vuelos que han aplicado las compañías en diciembre, enero y febrero ya tiene cifras oficiales. La temporada baja se ha saldado con 295 vuelos menos y una pérdida de 17.500 pasajeros. Las estadísticas, sin embargo, se quedan cortas a la hora de explicar lo vivido en el último trimestre: aviones a rebosar, overbookings, muchos dolores de cabeza para encontrar billetes en las frecuencias punta y costosas escalas. Un cóctel difícil de tragar que ha terminado ahogando la movilidad de los pasajeros mayoritarios en esta época del año, los residentes.
Los datos de tráfico aéreo publicados ayer por AENA, ya con el mes de febrero cerrado, son elocuentes. Los tres meses centrales del invierno han dejado un registro de 265.095 pasajeros, el balance más bajo desde los años marcados por las restricciones de la pandemia. Es un descenso del 6,2 por ciento, más moderado que el del número de aviones que han pasado por el campo de vuelo insular, del 7,12 por ciento. Primera conclusión: como resultado de la reducción de la oferta, las aerolíneas han llenado más los aviones.
El ejemplo más claro lo da la ruta con Barcelona, que un invierno más ha operado Vueling en solitario. En la conexión aérea estrella de Menorca se han contabilizado 817 vuelos (entre salidas y llegadas), 170 menos que hace un año, un descenso del 17 por ciento. Sin embargo, el número de pasajeros apenas ha caído en 2.000 personas, un 1,5 por ciento. La compañía registró el año pasado una ocupación media de 131 pasajeros por aeronave; este año ha disparado ese indicador hasta los 157,3 viajeros por vuelo.
Aunque es el más significativo, el de Barcelona no ha sido un caso aislado. Cuatro de las seis conexiones directas que ha logrado mantener la Isla este invierno han registrado descensos en la oferta, con las únicas excepciones de Palma (un aumento insignificante del 0,1 por ciento) y Londres (del 8,3 por ciento). Los desplomes más llamativos se han dado en las rutas con Valencia (-13,3 por ciento) y especialmente con Bilbao (una pérdida del 35 por ciento). En Madrid el descenso ha sido del 2,3 por ciento.
Pese a que el descenso en el número de pasajeros se ha centrado especialmente en las rutas nacionales –como es normal a tenor de la escasa oferta de vuelos con el extranjero– también hay que mencionar que el repunte de viajeros en la ruta con Londres no ha servido para mejorar el cómputo invernal de movimientos internacionales. No en vano, cabe recordar que el año pasado se operaron 28 vuelos directos con París que este invierno han desaparecido.
Toni PonsJAJAJA... Eres un auténtico cachondo. Media isla trabajando 4 o 6 meses y viviendo del cuento los otros 6 u 8 y nos llamas vagos a los que trabajamos el año entero. JAJAJA. Lo dicho, un auténtico cachondo. Y me parece que tú eres uno de estos que nos cuesta un dineral porque trabajas 4 o 6 meses COMO MUCHO. JAJAJA... Por cierto, tu querido PP manda a su vedete de Alaior a Madrid con todos los gastos pagados para contratar a los de cine de barrio y conseguir más aviones en verano y menos en invierno. Si es que sois unos auténticos genios (y lo caros que nos saléis, campeón).