El sector agrario y ganadero se reivindica este fin de semana en la Fira del Camp d’Alaior, exhibiendo aquello que mejor sabe hacer: criar el mejor ganado vacuno frisón de Balears y elaborar unos productos agroalimentarios de calidad suprema.
Todo, en un contexto lleno de obstáculos, con los precios del gasóleo, los piensos, los fertilizantes o incluso el guano escalando sin freno, y donde suman inconvenientes como el denunciado esta misma semana, la disminución del precio, en un 6,25 por ciento, al que Quesería Menorquina les compra la cuajada.
El optimismo con que se presentó el lunes la principal feria agraria de Balears se transformó, en 24 horas, en un revés para el sector primario menorquín, que veía como los ganaderos que producen cuajada para la industrial de Maó perdían 20 céntimos por kilo.
Aún así, los payeses han regresado al evento organizado por el Ayuntamiento de Alaior y la Asociación Frisona Balear, para mostrar al mundo su buen hacer, participando en masa en el 38º Concurso Morfológico de Ganado Bovino Frisón de Menorca. Con las bajas habituales de última hora, 160 reses de 34 llocs participan en un certamen que demuestra el elevado nivel de sus animales y la contribución para la mejora de la raza.
Inauguración
La lluvia impidió que la Fira del Camp 2026 brillara más ayer, ya que, tras quedar inaugurada a las 11 de la mañana en la carpa central, deslució a partir del mediodía con una precipitación constante durante casi toda la jornada. Aunque fue a menos, hubo una nutrida presencia de visitantes desde las 10 y se citó allí una extensa y multicolor representación política. Y es que, como lamentó el conseller balear de Agricultura, Joan Simonet, esta profesión nunca está carente de malas noticias, que «van surgiendo en el mundo de la payesía, como estas últimas subidas de costes que tenemos».
«Estábamos teniendo un buen año», por las abundantes lluvias y la abundancia de pastos, «había tranquilidad, incluso una alegría, dentro de lo que cabe, y estas últimas noticias nos han alterado», por la guerra y por la «bajada de precios de Quesería Menorquina». Por eso «ya estamos mirando cómo se puede revertir y dar apoyo a los payeses», añadió Simonet.
El conseller se refirió al poder resiliente de los agrarios. «Los payeses de Menorca están y siguen luchando y siguen defendiendo esta manera de vivir y de producir unos alimentos que nos llegan a todos». Por eso, aparte de las ayudas que puedan desplegar las administraciones, reclamó que «los consumidores vayan a buscar producto local, es lo que más podrá ayudar a que el campo de Menorca y de Balears siga sobreviviendo y tirando hacia adelante», también gracias a la diversificación que se está produciendo. «Hay que poner en valor las nuevas explotaciones de olivar, de viña, el vino de Menorca ha aumentado su consumo alrededor de un 30 por ciento, tenemos el sector de la miel que está subiendo año tras año».
El presidente del Consell, Adolfo Vilafranca, destacó el «papel clave» que representa la agricultura dentro de la diversificación económica de Menorca, de ahí que hayan aumentado de 1,1 a 1,3 millones de euros la partida para las ayudas del Contracte Agrari de la Reserva de Biosfera (Carb) y lancen una línea para incentivar los silos de trinchera (fosas de almacenaje) en las fincas. Es una opción para reducir el uso de plástico para almacenar el silo y minimizar el problema de unos residuos de difícil gestión.
Alaior acogerá hoy la última jornada de la feria. Su alcalde, José Luis Benejam, reiteró el apoyo del Consistorio a esta cita anual, porque «del campo sale la vida y entre todos tenemos que darle vida». La Fira del Camp, defendió, «es un punto de encuentro para hablar, debatir, dialogar unos y otros sobre lo que afecta al campo», pero «también constituye una necesaria fiesta del campo», en reconocimiento a aquellos que hacen de la agricultura «su vida y su motivo de desarrollo y crecimiento personal».