La controvertida implantación de parques de energía eólica marina frente a la costa menorquina también tiene voces de la sociedad civil que la defienden, más allá de los promotores y del Ministerio para la Transición Ecológica. La nueva Associació de Contribuents de la Reserva de Biosfera de Menorca, recientemente constituida, se ha estrenado rompiendo una lanza en favor de la llegada de este tipo de tecnología renovable a la Isla, que se ha encontrado con la férrea posición contraria del Govern y del Consell incluso antes de que se empiece a tramitar ningún proyecto en firme.
La nueva asociación defiende que los molinos flotantes, bien regulados y dimensionados, son una oportunidad para que Menorca reduzca su dependencia de los combustibles fósiles en favor de las renovables, que hay estudios que señalan que, gracias a la prohibición de pesca de arrastre dentro del entorno de estos parques marinos, se pueden convertir en refugios de fauna marina, que si se obliga a abrir los proyectos privados a la participación local –como ya han avanzado que están dispuestos los promotores– los menorquines pueden compartir sus beneficios.
Son a grandes trazos los argumentos que han expuesto ante el Ministerio para la Transición Ecológica a través de la presentación de alegaciones en el procedimiento de consulta pública previa a la aprobación de las bases que regirán la licitación de los proyectos de eólica marina en aguas del Estado. En el documento se considera que la apuesta por este tipo de tecnología «condiciona durante décadas el modelo energético insular, la oportunidad de ocupación e inversión locales y la coherencia de Menorca con su condición de Reserva de Biosfera».
El mensaje de fuerza que se ha hecho llegar al Ministerio es que en el marco de esa declaración, los responsables de su gestión «no pueden ignorar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), espacialmente en lo que se refiere a la apuesta por una energía limpia, asequible y moderna que permita avanzar hacia la descarbonización. Por todo ello reclaman que las zonas de aptitud marcadas frene a la costa menorquina sean tenidas en cuenta en las primeras subastas o que, como mínimo, se reserve un cupo de potencia para que Menorca no quede postergada en este proceso.
«Desinteresada»
La nueva asociación deja claro que su posicionamiento sobre los parques eólicos marinos es solo la primera acción que llevan a cabo. Se trata de una organización sin ánimo de lucro que en sus estatutos prohíbe la entrada de miembros que pertenezcan o estén vinculados a partidos políticos o que no tengan arraigo fiscal en la Isla. «No hay ningún partido ni intereses detrás, somos ciudadanos que defendemos que la sociedad civil debe tener un papel activo y que estamos preocupados por la situación de la Isla tras 33 años de la declaración de Reserva de Biosfera», explica su presidente, el profesor de instituto Pere Reure.
La nueva entidad tiene como espejo las asociaciones de contribuyentes existentes en otros países como Alemania y ya se ha presentado formalmente ante el Consell insular. Uno de sus próximos objetivos es fiscalizar la revisión del plan quinquenal del Plan de Acción de la Reserva de Biosfera que debería de aprobarse este 2026.
Las claves
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Una oportunidad para reducir los combustibles fósiles
Uno de los grandes argumentos que defienden ante el Ministerio para la Transición Ecológica es que la eólica marina constituye una oportunidad para avanzar en objetivos de desarrollo sostenible como la descarbonización.
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Zonas refugio de fauna con menos presión pesquera
Esgrimen estudios técnicos sobre instalaciones que ya están en marcha en Europa en los que se señala que la prohibición de la pesca de arrastre en el entorno de los parques crea zonas refugio para fauna marina amenazada.
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Participación para generar beneficios en el ámbito local
Defienden que deben analizarse bien no solo los posibles impactos negativos –y tratar de mitigarlos–, sino también los positivos. Uno de ellos sería la creación de empleo y la posibilidad de abrir los proyectos a la participación local.
Lo més coherent com a Reserva de sa Biosfera seria facilitar i fomentar que cada casa tingués ses seves plaques dalt es terrat. Així sí que Menorca seria més ecològica com a Reserva. Aquests molins només beneficiaran a uns pocs rics. A sa població no li baratarà sa factura de sa llum....