Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:

Ciutadella no logra bajar el nivel de sal que llega a la balsa de regantes: las posibles causas

Los análisis de la red descartan que el agua de pozo sea la causante del cierre de la balsa y los expertos piden más control sobre el alcantarillado

Imagen de la balsa de regantes de Ciutadella Sud a finales de febrero, cuando solo se había podido llenar un 55 por ciento.

| Ciutadella |

«No estamos en una situación excepcional», responde la alcaldesa de Ciutadella al ser preguntada por el exceso de salinidad en el agua depurada para el riego agrícola. Maria Jesús Bagur describe de este modo la realidad de la balsa de la comunidad de regantes que ayer celebró su asamblea para dar cuenta de la renuncia de su presidente. La edil contrapone la situación actual con la crisis de hace un año, cuando los indicadores «se dispararon muchísimo» a causa de un vertido de agua marina procedente de un alojamiento de Cala en Bosc y de una avería en el alcantarillado del puerto.

Pero esta «normalidad» se traduce en el hecho de que, durante las últimas semanas, el abastecimiento de la balsa solo se ha podido realizar de forma intermitente, ya que la salinidad del agua que llega a la instalación se sitúa en torno del límite máximo –3.000 microsiemens por centímetro– a partir del cual la conselleria cierra el paso del agua de forma automática.

El experto Agustí Rodríguez Florit concreta que el agua que llega a los hogares de Ciutadella ya contiene una concentración de sales alta, más que en otros municipios. Pero ese nivel por sí mismo no es suficiente para explicar lo que sucede con el caudal que llega a la depuradora. Por el camino se añaden vertidos que son los que provocarían que se superen los límites, hasta convertir el agua depurada en inservible para el riego agrícola.

El problema es que si no se detecta un pico excepcional que indique dónde buscar el vertido concreto, «cuando se trata de pequeñas filtraciones, resulta complicado encontrar el origen del aumento de salinidad», reconoció el presidente saliente de la comunidad de regantes, Pedro Bosch, tras la asamblea.

Contaminación doméstica

Los ayuntamientos son los responsables de realizar las prospecciones para detectar las causas por las que el agua llega con exceso de sal a las depuradoras.

«A todos nos gustaría bajar de los 3.000 para poder llenar la balsa. Pero el agua de Ciutadella es salada por naturaleza», explica Bagur. A esta realidad se añade que, durante todo el proceso hasta llegar a la depuradora, «sufre un aumento de salinización, por las piscinas con sal (cloración salina), los dispositivos de ósmosis y de descalcificación (que también generan salmuera). El uso que realiza la ciudadanía aumenta el nivel de salinidad. Y recordemos que la depuradora, depura, no desaliniza», advierte Bagur.

Rodríguez reconoce la imposibilidad de «tener control de toda la red de saneamiento, ni en Ciutadella ni en ningún otro lugar»; pero el problema evidencia la importancia de avanzar en la vigilancia del alcantarillado. «Se necesitan cuantos más sensores, mejor, para poderlo gestionar».

La investigadora del Observatori Socioambiental de Menorca (OBSAM), Sòria Estradé, reconoce que si se vacía una piscina con cloración salina al alcantarillado «se produce un gran problema». Pero para afrontar el degoteo de pequeñas, pero constantes, infiltraciones de agua marina resulta «muy importante arreglar las tuberías de la red».

Rodríguez y Estradé también coinciden en la necesidad de reutilizar el agua para poder reducir el volumen de extracción de los acuíferos. «Debería abordarse como un tema prioritario: utilizarla para usos ya existentes –expone la investigadora—, sin crear nuevos regadíos».

Pero los datos evidencian que del volumen de agua depurada en Menorca (8,3 hectómetros cúbicos al año) apenas se utiliza una séptima parte (1,2 hectómetros cúbicos al año), «el resto acaba en el mar. El futuro de la gestión hídrica en Balears es la reutilización –añade Rodríguez–. Una gran solución para el problema del agua sería reinfiltrar toda la de las depuradoras a los acuíferos, pero esta opción no es planteable por el nivel de salinidad».

En estos momentos, la balsa de regantes de Ciutadella cuenta con un nivel «óptimo» –según criterio del director general de Agricultura– de llenado, ya que se encontraría en torno a un 75 por ciento de su capacidad; pero a sus usuarios les interesaría poder inyectar agua con «menos sal» para cuando empiece la temporada de riego el mes que viene, expuso Bosch para concluir.

Una desaladora portátil como solución temporal

La «solución definitiva» al problema de salinidad que presenta el agua depurada que llega a la balsa de regantes de Ciutadella Sud, «llegará el día que la desaladora de Ciutadella se conecte con el de Es Cargolí» –el depósito de agua–, insiste la alcaldesa. Cabe recordar que a finales del año pasado el Govern aprobó el proyecto constructivo de dicha conducción. En cuanto se adjudiquen las obras, el plazo de ejecución es de ocho meses.

Pero mientras llega ese momento, Maria Jesús Bagur informa de que la dirección general de Agricultura está evaluando la «posibilidad de poder realizar un tratamiento directo del agua depurada en la propia instalación de la balsa de regantes. Se trataría de un sistema temporal», para eliminar la salinidad. Han puesto sobre la mesa la posibilidad de una desaladora portátil que ya está funcionando» en otros lugares del Estado, según explica Bagur.

En cuanto al proyecto para conectar la desaladora con el depósito, su objetivo pasa precisamente por reforzar el suministro de agua potable y avanzar en la reducción de la presión sobre los acuíferos. Con un presupuesto de 7.5 millones de euros, que se financiarán con el Impuesto de Turismo Sostenible (ITS), consiste en la construcción de una tubería de algo más de siete kilómetros que prolongará la ya ejecutada para conectar la desalinizadora de Rafal Amagat con Es Caragolí.

Según concreta el Govern la obra permitirá suministrar agua desalada al núcleo urbano y «reducir la presión sobre unos acuíferos que presentan sobreexplotación e intrusión marina desde hace años». Además, el Plan de Gestión Sostenible del Agua de Ciutadella, revisado por Recursos Hídrics, fija que solo se extraigan de 30 pozos y que otros 24 sean clausurados de manera definitiva. Por ello, el Ayuntamiento deberá sustituir el 45 por ciento del agua que saca de los pozos por agua desalada o regenerada. Esto supone doblar la cantidad de agua desalada que el Ayuntamiento compra, actualmente, a la Agencia Balear del Agua y la Calidad Ambiental (Abaqua).

3 comentarios

user Oliaigu | Hace un mes

PiliDe cada vegada hi ha mes descalsificados instalats, fan ses regeneracions amb sal que acaba a nes alcantarillats. No dic q sigui se causa pero si un factor a suma

Pili Pili | Hace un mes

PiliHacen falta muchas piscinas (además muchas no son salinas o no se vacian tanto) y/o un agujero muy gordo en el alcantarillado del puerto.

Pili Pili | Hace un mes

¿Como aparece la sal en el alcantarillado?.

Relacionado
Lo más visto