«No estamos en una situación excepcional», responde la alcaldesa de Ciutadella al ser preguntada por el exceso de salinidad en el agua depurada para el riego agrícola. Maria Jesús Bagur describe de este modo la realidad de la balsa de la comunidad de regantes que ayer celebró su asamblea para dar cuenta de la renuncia de su presidente. La edil contrapone la situación actual con la crisis de hace un año, cuando los indicadores «se dispararon muchísimo» a causa de un vertido de agua marina procedente de un alojamiento de Cala en Bosc y de una avería en el alcantarillado del puerto.
Pero esta «normalidad» se traduce en el hecho de que, durante las últimas semanas, el abastecimiento de la balsa solo se ha podido realizar de forma intermitente, ya que la salinidad del agua que llega a la instalación se sitúa en torno del límite máximo –3.000 microsiemens por centímetro– a partir del cual la conselleria cierra el paso del agua de forma automática.
El experto Agustí Rodríguez Florit concreta que el agua que llega a los hogares de Ciutadella ya contiene una concentración de sales alta, más que en otros municipios. Pero ese nivel por sí mismo no es suficiente para explicar lo que sucede con el caudal que llega a la depuradora. Por el camino se añaden vertidos que son los que provocarían que se superen los límites, hasta convertir el agua depurada en inservible para el riego agrícola.
El problema es que si no se detecta un pico excepcional que indique dónde buscar el vertido concreto, «cuando se trata de pequeñas filtraciones, resulta complicado encontrar el origen del aumento de salinidad», reconoció el presidente saliente de la comunidad de regantes, Pedro Bosch, tras la asamblea.
Contaminación doméstica
Los ayuntamientos son los responsables de realizar las prospecciones para detectar las causas por las que el agua llega con exceso de sal a las depuradoras.
«A todos nos gustaría bajar de los 3.000 para poder llenar la balsa. Pero el agua de Ciutadella es salada por naturaleza», explica Bagur. A esta realidad se añade que, durante todo el proceso hasta llegar a la depuradora, «sufre un aumento de salinización, por las piscinas con sal (cloración salina), los dispositivos de ósmosis y de descalcificación (que también generan salmuera). El uso que realiza la ciudadanía aumenta el nivel de salinidad. Y recordemos que la depuradora, depura, no desaliniza», advierte Bagur.
Rodríguez reconoce la imposibilidad de «tener control de toda la red de saneamiento, ni en Ciutadella ni en ningún otro lugar»; pero el problema evidencia la importancia de avanzar en la vigilancia del alcantarillado. «Se necesitan cuantos más sensores, mejor, para poderlo gestionar».
La investigadora del Observatori Socioambiental de Menorca (OBSAM), Sòria Estradé, reconoce que si se vacía una piscina con cloración salina al alcantarillado «se produce un gran problema». Pero para afrontar el degoteo de pequeñas, pero constantes, infiltraciones de agua marina resulta «muy importante arreglar las tuberías de la red».
Rodríguez y Estradé también coinciden en la necesidad de reutilizar el agua para poder reducir el volumen de extracción de los acuíferos. «Debería abordarse como un tema prioritario: utilizarla para usos ya existentes –expone la investigadora—, sin crear nuevos regadíos».
Pero los datos evidencian que del volumen de agua depurada en Menorca (8,3 hectómetros cúbicos al año) apenas se utiliza una séptima parte (1,2 hectómetros cúbicos al año), «el resto acaba en el mar. El futuro de la gestión hídrica en Balears es la reutilización –añade Rodríguez–. Una gran solución para el problema del agua sería reinfiltrar toda la de las depuradoras a los acuíferos, pero esta opción no es planteable por el nivel de salinidad».
En estos momentos, la balsa de regantes de Ciutadella cuenta con un nivel «óptimo» –según criterio del director general de Agricultura– de llenado, ya que se encontraría en torno a un 75 por ciento de su capacidad; pero a sus usuarios les interesaría poder inyectar agua con «menos sal» para cuando empiece la temporada de riego el mes que viene, expuso Bosch para concluir.
PiliDe cada vegada hi ha mes descalsificados instalats, fan ses regeneracions amb sal que acaba a nes alcantarillats. No dic q sigui se causa pero si un factor a suma