El gremio de los taxistas y de las empresas de autobús que ofrecen servicios en línea queda abocado a un escenario diferente en relación al resto del sector de transportes dentro del contexto de la crisis energética y las medidas que el Gobierno promueve para mitigarla. En este caso, y por mucho que se encarezca el precio del combustible, carecen de potestad para incrementar precios o tarifas con el propósito de combatir dicha subida.
El motivo: que dependen de un contrato público sobre el que no tienen margen, más allá de negociar con la administración. «Lo lógico es acudir al Consell e intentar que se actualice el contrato, ya que además hace años que no suben precios ni tarifas», explica un profesional del sector.
No en vano, cabe recordar que para el gremio de los taxistas la «actualización» de las tarifas es una vieja reivindicación. Las actuales circunstancias derivadas de la guerra en Irán no harán sino incrementar la necesidad de abundar en la misma.
Por otra parte, desde el otro segmento del gremio del autobús insular, el discrecional, que en su mayoría queda también al margen del gasóleo profesional, tienen claro que si sube el combustible «habrá que subir precios».
«Para una empresa del sector, un 50 por ciento son gastos de personal y un 20-30 por ciento se te va en combustible; no quedan muchas más opciones, si sube el combustible, que subir precios al cliente», reflexiona el gerente de una firma con sede en la zona de Maó.
Lo q habría q regular es el traspaso de las licencias de taxi, acaso no es un servicio público? Entonces los compradores de las mismas, no se verían en situaciones de trabajo extremas, para poder pagarlas. Pero claro, quien le pone el cascabel al gato? A los políticos no les interesa enfrentarse a este colectivo....