La nueva ordenanza para el ahorro de agua en Maó, el marco normativo para aplicar el Plan de Gestión Sostenible ahora en revisión, prevé establecer un máximo de consumo de 150 metros cúbicos al trimestre para los usuarios domésticos, un límite que se sitúa por encima del que se fijó en la ordenanza de referencia que elaboró el Consell en 2024 para estudio de los ayuntamientos. Este reglamento se incluye en la revisión del Plan de Gestión Sostenible del Agua de Maó, que se divulgó ayer en el marco de las jornadas del Día Mundial del Agua, organizadas por el Ayuntamiento.
En dicha propuesta se recomendaban caudales máximos para viviendas y empresas, el límite de consumo en hogares y comercios se puso en 75 metros cúbicos cada dos meses (122,5 al trimestre), por lo que el reglamento del municipio de Maó no castigaría a los hogares, el límite estaría por encima. Como ejemplo, una familia numerosa de seis miembros, con un gasto de 113,5 litros por persona y día, ligeramente superior a la media, situada en 108 litros por persona y día, aún entraría en el valor máximo incluido en la ordenanza que está sobre la mesa. Otra novedad es el límite de 22,5 metros cúbicos al trimestre por plaza a los usuarios turísticos. El reglamento indica que los abonados deberán tomar medidas para no superar esas cifras de gasto de agua.
Foto: KATERINA PU
La norma incide en el control de los grandes consumidores, aquellos que gastan más de 1.000 metros cúbicos al trimestre, que deberán presentar planes de usos eficientes de agua, con objetivos tangibles, ya que deberán ser aprobados por el Ayuntamiento y someterse a auditorías de cumplimiento dos veces al año.
Otras medidas importantes para reducir la demanda de agua serán la revisión tarifaria, con nuevos tramos que penalicen el elevado consumo en todos los sistemas de abastecimiento; la sustitución progresiva de contadores por aparatos inteligentes con telecontrol, priorizando los de los grandes consumidores (más de 1.000 metros cúbicos al trimestre) y los de los usuarios intensivos de agua, que serán aquellos que superen el límite de los 150 metros cúbicos por trimestre. Además, deberán instalarse aljibes para almacenar el agua de lluvia en todos los edificios de nueva construcción en los que sea viable, así como contar con dispositivos eficientes y sistemas de ahorro en nuevas construcciones y reformas, así como la regulación de las plantaciones de jardinería de elevado requisito hídrico y la instalación de sistemas de reciclaje de aguas grises. La ordenanza también regulará los vertidos al alcantarillado.
Jardines y piscinas
En cuanto a la jardinería y las piscinas –ahora mismo bajo una moratoria en Maó, mientras se trabaja en la ordenanza–, están bajo el foco en lo que se refiere al consumo de agua. El borrador de Maó prevé la reconversión de jardines a otros con plantas de bajo consumo, y la regulación de las piscinas, con la prohibición de su vaciado, medidas de limitación en la construcción de nuevas piscinas y aprovechamiento del agua de contralavado de los filtros y vaciados parciales.
En Menorca no hay ningún municipio que esté aplicando ya una ordenanza para el ahorro de agua, pese a que el Plan Hidrológico de Balears obliga a aprobarlas antes de 2027, el retraso es considerable. Además de Maó, Sant Lluís también se ha puesto manos a la obra para aprobar la ordenanza, ahora mismo está, por segunda vez, en revisión por los servicios técnicos; entre las medidas de ahorro introduce una llamativa: regula los metros cuadrados de cesped que se pueden tener en relación a los jardines.
Menork338Vivíamos muy bien sin la masificación turística. Ahora somos pobres en todo, incluso muchos en salud. Antes trabajando tenías tu casa, ahora trabajas para que otros vivan del cuento. Eso nos ha traído la masificación turística. Nos tienen sin agua potable, debido a la escasez que no impide el llenado de remoja culos y limpieza de miles de coches y otros tantas embarcaciones cada dos días… Y algunos defendéis eso. Claro que no quieres debatir, ya te va bien a ti vivir de la miseria de otros.