La Sareb pondrá en marcha, «inmediatamente», un proceso de «verificación de los importes de las rentas ofertadas» a sus inquilinos de las calles Maria Lluïsa Serra y Pintor Calbó de Maó. Así se lo comunicaron sus responsables al alcalde en respuesta a un escrito que Héctor Pons les remitió el martes. Por su parte, Ara Maó presentó una moción urgente en el pleno municipal de ayer.
Pons les reclamaba que tuvieran en cuenta los ingresos de los inquilinos de forma individualizada a la hora de determinar cuánto deberán pagar para renovarles el alquiler. La comunicación se produjo después de que los vecinos, que están pagando un «alquiler asequible», recibieran comunicaciones de la Sareb en las cuales se les informaba que debían asumir una subida drástica de la renta –en algún caso llegaba a doblarla– para poder continuar viviendo en sus pisos. También debían demostrar que el nuevo importe no supera el 30 por ciento de sus ingresos.
Verificación individualizada
Los responsables de la Sareb detallan que la verificación se llevará a cabo, en el marco de su «política de alquiler asequible», de manera «individualizada, tomando como referencia los criterios ya comunicados a los propios inquilinos».
En la práctica, la reclamación del alcalde –que ahora la Sareb parece querer atender- supone que el alquiler a pagar por los inquilinos se adapte a este 30 por ciento de sus ingresos, siempre que la cantidad resultante se mantenga dentro de la horquilla que determina el Sistema Estatal de Referencia de Precios de Alquiler de Vivienda del Gobierno. Por ejemplo, si una de las familias afectadas ingresa 2.400 euros al mes, se trataría de que el alquiler no supere los 800 euros.
Cabe recordar que son 17 los inquilinos afectados. Caso aparte son los beneficiarios del alquiler social, que no estarían afectados.
Calamar boverAquesta gent no te vergonya